jueves, 7 de enero de 2016

¡Vaya!

No sé ni cómo, pero he podido lograr tener entrada a una "nueva entrada", valga la renundancia y estoy muy contenta. Quiero decir que algunas ocasiones he querido escribir en mi blog, pero como he olvidado mi contraseña, no puedo entrar y....bua, bua, bua, antes de que se me vaya la inspiración del tema, mejor "whatsAsapeo" esto es una palabra incorrecta, lo sé, pero no tengo manera para poder expresarme. Y quiero comentar algunas cosas, ahora que el año está iniciando.
En primer lugar, debido a que he perdido mis meniscos y con cada paso que doy son dolores tremendos, he reducido mi movimiento casi a cero. Esto es algo terrible, ya que sigo comiendo como quinceañera, y eso me da la consiguiente subida de peso.  ¿Quedarme sin comer o comer lo mínimo  que correspondería a ingerir pocas calorías? NO!!!!!!!  ¡Ay! Me sentiría como si volviese a mi vida de estudiante cuando estaba en la pensión y la verdad es que no quiero que mi estómago de por sí ya dañado por esa época de mi vida estudiantil, viviendo lejos de casa, me vuelva a causar problemas. Todos sabemos que cuando uno entra a la tercera edad, o sea, ya cumplir los 60 años y más, el organismo ya se encuentra desgastado a pesar de lo bien que lo haya tratado uno, pero si a eso se le añade las viscisitudes que se han tenido que vivir, como en este caso yo, el daño a mi estómago, pues se recrudecen con el paso de los años y bueno, de repente me encuentro ante una disyuntiva sobre qué hacer:  ¿aguantarme los dolores y no tomar nada contra el dolor para evitar algún daño a mi estómago u otros órganos de mi cuerpo? O ¿tomar los analgésicos, calmar mis problemas musculares y de ligamentos y tener problemas con mi sistema digestivo?  ¡Qué problemón! Pero gracias a Dios que está la Homeopatía y eso ayuda muchísimo, ¡yupiiiii! Por lo pronto, he iniciado el año con una nueva esperanza. Me han dado la información acerca del mismo traumatólogo que me operó mis Allus valgux  (juanetes), que se encuentra en la Cruz Roja ¡inyectando Colágeno! Sé que voy a tener que hacer mucho sacrificio, pero no me importa; estoy dispuesta a pasarme la noche en el nosocomio para poder tener unas de las 6 u 8 fichas que reparten. Si ya lo hice para poder conseguir que mi intervención quirúrgica me saliera super barata, lo mismo puedo hacer en esta ocasión. Claro que sé que estoy en aparente desventaja, porque lo otro lo hice en el 2010. ¡Wow! ¡Qué rápido se ha pasado el tiempo! Y ahora, ya no me es tan sencillo sobrellevar algunas cosas, pero sí tengo la perseverancia para poder lograr lo que deseo. Sé que si esto lo riego con oración, me sentiré más impulsada a seguir adelante porque estoy segura que el Señor me ayudará. Algunos me han dicho que esto es sólo paliativo, pero no me importa, no me importa, jijijiji, :D  porque también sé, que si me implantaran alguna prótesis, tampoco esto es 100 % seguro. Nada es seguro ya para mí, pero tengo una ayuda super grande y es que conmigo está mi Dios Todopoderoso, mi Altísimo Señor, que mi vida está en sus manos y Él tiene sus planes para mí y ya sabía lo que me iba a acontecer, así que prosigo orando, depositando todo lo que soy en sus manos para este 2016. Todo lo que me suceda, Él ya lo sabe y estoy segura en sus manos. Así que sólo espero que Él conteste con respecto a lo que será de mí durante este año en cuestión a mi servicio para Él. Y recordando eso, les comento que cuando supe plenamente la causa de los dolores de mis rodillas, oré y le dije: "Señor,  ¿qué quieras que haga ahora que estoy hecha una inútil?, ¿ya no podré servirte?" Y el Señor de inmediato me abrió un nuevo ministerio de consejería por el famoso WhatsApp,  y ha sido gratificante corroborar que todavía él se digna a usarme y me hizo encontrar una frase que decía: "Mientras Dios te utilice, no puedes decir que ya no sirves para nada" Esta frase me hizo llorar y decirle al Señor: "Gracias, Señor, es una manera que me estás diciendo que todavía te puedo servir." Todo esto me ha impulsado a seguir adelante. He dejado por lógica de hacer algunas cosas que antes hacía pero me las ha cambiado por otras, así que prosigo "pian-pianito", paso a paso y bastándole a cada día su propio afán. Sigo haciendo planes, sigo teniendo esperanzas y voy viendo de qué manera Dios ha contestado mis oraciones. Esto es algo que también les quiero compartir. Por muchísimos años estuve orando por que Dios proveyera alguna manera de traer enseñanza de música a la congregación en donde asisto. Yo misma enseñaba lo poco que sabía, pero me daba cuenta que se necesitaba algo más. Había empezado a renovar mis conocimientos de piano aprendido ya hacía muchos años; imagínense, tenía 10 años cuando inicié a aprender el piano y sólo llevé el curso básico de dos años, así que había regresado a mi "primer amor" como yo decía, pero....el problema que empecé a presentar con mis rodillas, me hizo abandonar de nuevo, PERO....¡ah! ¡El Señor contestó! Después de algunas investigaciones mías, que platicarlo me llevaría muchas letras, pudieron venir unos hermanos de Orizaba a enseñar: teclado, guitarra, mandolina, flauta y violín.  ¿Adivinen en donde me apunté yo?......SÍ....¡al teclado! Ha sido un gozo para todos en nuestra congregación, y ahí vamos "pian-pianito"  Cuando llegue el tiempo, estaremos teniendo ¡nuestro segundo curso! ¡Qué gusto! Así que aquí prosigo, gracias a Dios, haciendo lo que Él ponga en mi mano para hacer. Les deseo a todos un feliz año 2016, depositando toda su vida, acciones y deseos en las manos del único Soberano Dios y Señor para vivir en contentamiento y plenamente felices sin preocupaciones que desgasten el organismo. Y quiero dejarles por último, el último texto de mi devocional que ahora lo estoy haciendo escrito (pero eso es "otro rollo", je,je,je,je,je) y dice así en Primera de Corintios 7:31 :  "y los que disfrutan de este mundo, como si no lo disfrutasen; porque la apariencia de este mundo pasa." ¡Corroborado mis amados hermanos y amigos! Lo mejor es disfrutar con Cristo. 

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