Estamos viviendo como todos los mexicanos y demás gente en todo el mundo, esta pandemia por el covid-19. Se nos ha pedido que estemos en casa y hemos observado que del 80-90% cumple; el problema son ese 10% de desobedientes que pueden hacer esa explosión exponencial del covid-19. Hasta ahorita hemos estado muy bien, aunque hoy escuché 2 veces la ambulancia detener su ulular muy cerquita de la casa, pero obviamente que los motivos pueden ser muchos, y no debemos de dejar que el pánico y/o miedo inunde nuestra mente. Como hijos de Dios contamos con múltiples promesas del Señor y sabemos que debemos de ser sabios y saber cumplir las normas médicas y además, conozco que todo lo contrario a la felicidad y paz, puede hacer que mi sistema inmunológico baje mis defensas! Por eso, una de las promesas dice: "Tú guardarás en completa paz a a aquel cuyo pensamiento en ti persevera por que en ti ha confiado. Confiad en Jehová perpetuamente porque en Jehová el Señor está la fortaleza de los siglos." Isaías 26: 3,4. Y llenaría no sólo esta página sino muchas más escribiendo las promesas del Señor pero no es ese el.propósito, sino escribir que con este: "Quédate en casa", he notado que a muchos que no pueden soportarse ni ellos mismos, jijijijiji. Este "quédate en casa" les ha causado muchos problemas. Y me pongo a.pensar que quizá hay muchos en este preciso momento quisieran tener casa en dónde pasar la noche!

Creo que ésto que ha estado pasando del covid-19 ha hecho que muchos verdaderamente miren al Dios Verdadero, al Todopoderoso y le busquen, porque a Dios que nadie puede ver, tomó semejanza de hombre cumpliendo toda la ley, naciendo de una virgen para no llevar la simiente de Adán como cada ser humano nacido de voluntad de carne y sangre, pero él no, fue engendrado por el Espíritu Santo y así cumplir todo lo que en su justicia Dios demandaba y que ningún ser humano podría jamás pagar, por tanto Dios descendió a esta tierra y cumpliendo la ley nació de mujer y tuvo un nombre que designaba a lo que venía: Jesús o salvador. Porque aún sabiendo porque él aunque se encarnó jamás perdió su divinidad, o sea, que aún sabiendo todo lo que sufriría, no le importó porque èl era el único sacrificio aceptable para expiar nuestro pecado! Y recuerdo lo que dijo el discípulo amado en su primera carta: 1a. Juan 4: 10 "En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros..."



Su resurrección es una prueba de que Él vive y se cumple lo que prometio: ¡Darnos vida eterna! La tumba vacía es testimonio de ésto. Por fe yo lo acepto y no es la fe natural que todos tenemos es algo más grandioso como dice en Hebreos 11: 1: "Es, pues, la fe, la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve." Por lo general me gusta escribir cosas que nos hagan reír, pero como sé cuál es la medicina para este mal que tiene la humanidad y que se llama pecado y observo que muchos buscan en un Cristo crucificado y muy religioso el remedio y esa NO es la verdad. El remedio de Dios es Cristo Jesús. El Señor Jesús mismo dijo: "Yo soy el camino y la verdad y la vida, nadie viene al Padre si no es por mí" Juan 14: 6. Él es el unico remedio para tener esa paz que todos buscan! Yo algún día voy a morir, pero no sé cuándo ni cómo ni de qué, pero una cosa sí estoy segura y es cuando mis ojos se cierren en esta tierra, se abrirán en la eternidad para ver a Aquel que no le importó ir a la cruz en mi lugar porque el castigo de mi paz fue sobre él. Bendiciones a todos!
