¡Qué emocionante es navegar! Sea por el
mar en una lancha, yate o Barco, y también es agradable navegar por el mundo
internáutico, que en sí no sé si es correcto este nombre, pero de repente me
pareció tan bonito, que lo escribí! Pero más emocionante es navegar por la
vida. ¿Se puede? ¡Es lo que hacemos todo los días en cuanto abrimos nuestros
ojos y ponemos nuestros pies en el tapete, justo ahí comenzamos a navegar! Pero
cuando las cosas se ponen difíciles, tenemos un piloto que guía nuestra barca,
porque en sí no somos nadie importante, salvo para nuestra familia, amigos y
Cristo. Para Él somos como una piedra que Cristo, nuestro salvador, nos colocó
en su collar de mil perlas! (Como dice Rubén Sottelo en "Amor
Sublime". ¡Somos valiosos y eso es lindo, agradable y nos insta a llevar
una vida excelente para él y siempre tener motivo para vivir y seguir! Una
sonrisa alegra a cualquiera y hasta a nosotros mismos que la dibujamos en
nuestro rostro!

¡Vean esta carita tan apacible y llena de
confianza! Y durmiendo en las comodidades que se pueden tener. Muchas veces así
debemos de ser nosotros, conformarnos con lo que tenemos, y no es que quiera
promover el conformismo, sino el liberarnos del egoísmo y luchas sólo por tener
las cosas materiales, de tal manera que hasta olvidamos el gozar la compañía de
las personas que amamos y también de nuestras mascotas como la Zuki, bigotes de
café capuchino! Jajajajajaja. No me es fácil poder hacer esto de disfrutar
lo que tengo, porque muchas veces mi pensamiento se fija en determinada cosa
que quiero alcanzar y bueno, eso hasta me quita las ganas de lo que tengo
alrededor y no lo disfruto, ni agradezco a Dios Padre por proveérmelas!
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