
Recordando antiguas navidades con los hijos, recordamos que cuando ellos eran niños, cada uno tenía que hacer algo (incluídos los padres), llámese decir una poesía, cantar, recitar un texto, hacer una obra y hacer o contar un cuento.
Y quiero traer en este primer post del 2010, una poesía (¿o fue cuento? ¡ups!, ja,ja,ja) que mi hijo escribió para decirlo en...¿qué navidad? ¡lo he olvidado!, pero era un chiquillo travieso. Así que ahí va. Espero que disfruten con una sonrisa, estas "loqueras" de él, je,je.
"Bajo el árbol de navidad se entonan cantos de fiera batalla.
En medio del pastle, ovejas se atrincheran;
mientras un tanque sobre ellas se abalanza.
Soldados salen de las barracas para enfrentarse a fieros dinosaurios.
La lucha ruge bajo las tintineantes luces del árbol que simulan cañones,
con sed de arrasar a todo ser viviente.
El niño deja de jugar.
La batalla termina.
Un campo de cadáveres se despliega bajo el árbol de navidad.
Mientras un necio canta a lo lejos: "Noche de Paz"
Como verán, como padres, tratábamos de estimular a nuestros hijos a que fueran desarrollando sus habilidades, y la verdad es que esta poesía, me hace a mi reir, ja,ja,ja, ¿se imaginan esa combinación de ovejas-dinosaurios-árbol de navidad con luces que tintinean?, no cabe duda que este muchacho tenía mucha imaginación, cosa que necesitan todos aquellos que escriben.
Y aunque él salió dentro de los 5 finalistas de la editorial Nelson, al igual que nuestro querido Gusmar y ninguno de ellos quedó como ganador, sabemos todos los blogueros que los estimamos, que el Señor seguirá haciendo su obra en ellos. Y yo deseo, que en todo, Cristo brille en sus vidas.
Este es mi deseo no sólo para Alex y Gusmar, sino para todos aquellos que escriben, sea cualquiera la rama que hayan escogido, que a través de las letras, pueda Cristo encontrar acomodo dentro de esas letras, tal cual lo halló en el pesebre en Belén hace muchísimo tiempo.
Vaya especialmente este post, como un homenaje a todos aquellos escritores que todavía no han visto coronados sus esfuerzos y no me estoy refiriendo a la situación financiera, sino a la publicación de sus escritos. No espero que suceda como la historia universal nos lo hace ver casi siempre, que es hasta cuando mueren que son reconocidos, ¡uy,no!, je,je.
Pero lo principal y este es mi mayor anhelo especialmente con mi hijo, que Cristo siempre brille a través de sus letras.
Besitos a mi escritora favorita: ¡Keila Ochoa!