
Quiero dedicar este post a mis amados y queridos ¡Abraham y Keila!.
Sé que el Señor les ha unido para que puedan seguir siendo testimonio, de que los preceptos de Dios y lo que Él instituyó, siguen aún vigentes, y por más que el dragón, la serpiente antigua, que es el diablo y satanás, quiera destruirlo, ¡no podrá!
Somos embajadores de Él, y así debemos de representarlo y estoy segura, que ellos, serán unos dignos embajadores para la alabanza de su gloria.
Por causas de fuerza mayor, no pude asistir a la boda, ¡bua,bua,bua! pero saben que mi corazón y pensamiento estuvo con ellos. En nuestro lugar, los hijos fueron los embajadores nuestros.
Recuerdo que leyendo un post que Keila dedica a su ragazzo (Abraham), pregunta qué cosas como casadas podemos añadir a lo ya escrito por ella y que puede llevar a su nuevo hogar, y yo quiero dedicarle unas palabras que han nacido de un libro de C.S. Lewis, que cuando lo leí me impactó porque es tan cierto y que escasamente se toca porque no es un tema popular entre las casadas y por lo tanto, casi, casi, se ha vuelto "tabú" dentro de las damas casadas cristianas. ¿A qué me refiero? ¡A la obediencia al esposo!
¡Wow! esto es un impacto tremendo a ojos de quien sea, porque como dije anteriormente, este ya no es un tema popular en esta época en donde la mujer ha alcanzado e incluso quizá superado a los varones en algunas ramas.
Quiero poner la porción de la que hablo y dedico especialmente a keila:
"Vete en obediencia y encontrarás amor. No tendrás más sueños. Ten niños en cambio. Urendi Maledil."
Tomado de: "Esa horrible Fortaleza" Trilogía Cósmica. C.S. Lewis.
En cuanto la leí, inmediatamente pensé en Keila y el agregado que ella pedía, a más del respeto, amor, saber escuchar y demás cosas clásicas que casi todas las mujeres conocemos, faltaba la obediencia.
Sé que no es un tema sencillo ni fácil de cumplir o comprender, pero es muy cierto. "Vete en obediencia y encontrarás amor..."
La mayoría de las mujeres, entramos al matrimonio, esperando encontrar amor, y también un compañero con el cual compartir todas las cosas de la vida, sean positivas o negativas.
También conozco que hay mujeres que sólo buscan al varón por la comodidad física que sus ingresos económicos de él, ella puede obtener. Se lee ¡horrible! y quizá reciba alguna crítica, pero es verdad. Aclaro que esto no es prioritario de todas las mujeres, porque no todas buscamos a un varón, sólo para que nos mantenga, ja,ja,ja,ja, así como si nosotros quisiéramos englobar a todos los hombrres en el espacio de todos aquellos varones que sólo desean tener a una mujer para que le sirva de criada, sirvienta, doméstica, o como le quieran llamar. Esto sería algo imprudente y feo escribirlo y además lejos de la realidad, porque habrá hombres que sí lo quieran así, pero no se puede generalizar tal cosa.
Hay que recordar que la esposa, es figura de la Iglesia, así que, no podemos ser desobedientes como hijos de Dios, y como esposas, debemos de ser una buena figura de lo que Cristo desea. ¿Para qué? ¡PARA QUE EL MUNDO CREA! Y aunque muchas veces vemos que es casi,casi como tirar las perlas a los cochinos, no debemos de perder el ánimo de seguir siendo embajadores de Él.
Para ustedes, Abraham y Keila, desde el fondo de nuestro corazón, vayan nuestras felicitaciones para esta nueva vida que inician. Y sé, que al igual que el matrimonio de los padres de ambos, Keila le dirá a Abraham y visceversa: "No es muy tarde para pedirte que envejezcas conmigo", palabras que tomé de la película: "A prueba de fuego", que aunque ya la he visto más de cuatro veces, cada vez que llego a ver la parte en donde Caleb se conmueve y logra comprender el verdadero amor, ¡el de Cristo!, ¡y se rinde totalmente a él!, lloro, y luego derramo mis lágrimas en donde Katherine, le dice las palabras que escribí arriba. Preciosa película, vale la pena verla, gozarla, asimilarla e imitarla.
¡FELICIDADES ABRAHAM Y KEILA! Esperamos que envejezcan juntos. Tengan los niños que ambos hayan decidido tener y que ambos sigan siendo generosos el uno con el otro, para que a su vez, puedan verterla sobre los demás.
Mi amor y oración para el matrimonio Macip Ochoa.