Si vinieras a mi casa, te platicaré lo que haría con tu persona:
Primero, si tu llegada es por la mañana, te invitaría un desayuno ¡jarocho!, que de qué consiste eso, bueno te diré, pero antes abriré un paréntesis para decir que soy del Puerto de Veracruz en México.
Sea que te prepare yo personalmente el desayuno, o nos vayamos a pasear por ahí a una "gordería" que es en donde preparan parte de este desayuno jarocho que consiste en:
* Gordas: blancas, negras o de dulces (que son tortillas que se esponjan no sé porqué magia al influjo del aceite caliente. Digo ésto, porque las he hecho y sólo utilizo masa de maíz blanco y le pongo un poquito de manteca blanca y sazono con sal y un poco de acuyo para que tengan cierto sabor a "tamal" que a mi familia así le gusta). Si la gorda es blanca, la masa lleva un poco de frijol refrito. Si es negra, la cantidad de frijoles es mucho más para darle ese color con el cual es denominada la gorda. Y si es dulce, lleva azúcar o miel para darle ese sabor dulce, de ahí el nombre.)
*Picadas: que consisten en tortillas calientitas que llevan un cierto "pellizcado" con los dedos en su perímetro (por eso en ciertas partes de la República Mexicana se conocen también como "pellizcadas", je,je,) Estas picadas pueden ir acompañadas de salsa de tomate sobre ellas con queso fresco y aguacate (aquí ya hay también variantes, porque le pueden poner: mole, salsa ranchera ¡uy! un sinfín de cosas y aderezos) y pueden ser: 1.- fritas; 2.- al comal.
Las fritas, son exactamente como su nombre lo dice, la tortilla ya con sus crestitas hechas en su perímetro se colocan a freír en aceite bien caliente y luego a reposar para evitar el exceso de grasa, je,je.Y las que son "al comal", sólo se ponen a recalentar, precisamente en el comal, que es un disco grande hecho de barro, o de hierro, bueno, hay ahora un sinfín de materiales, pero estos son los que yo he visto y tengo.
*Jugo de Naranja. Veracruz tiene muchísimos lugares muy famosos por sus naranjales como Martínez de la Torre, San Rafael, etc, y el que degustemos una deliciosa naranjada, no es nada extraño para nosotros.
Creo que con este desayuno es más que suficiente para emprender una buena caminata... ¡hacia el automóvil!, ja,ja,ja, para iniciar a conocer el famoso Castillo de San Juan de Ulúa (viene en la foto), cuyo significado de su nombre se ha perdido en el tiempo y hay diferentes teorías de lo que significa tal nombre, pero no pondré ninguna, porque hasta ahorita, ninguna me ha convencido.
San Juan de Ulúa, último reducto de los españoles. Cuando México se debatía por ser libre por completo de los españoles. Y qué cosa más chisotosa leía hoy en uno de los tomos de "Cien viajeros por Veracruz". Los liberales estando en el puerto, y los españoles en la parte de enfrente en el castillo, ambos se "tiroteaban" y lo único que conseguían era que la ciudad quedara cual queso gruyer (perdón, no recuerdo el nombre correcto), llena de hoyos y vacía. Sólo los soldados permanecían en ella, porque la mayoría de los habitantes habían huido hacia Jalapa. Muchas naciones esperando. Esperando que los españoles se fueran. Los criollos e indígenas tratando de liberarse de la cadena que ya se les había hecho pesada. Los ingleses tratando de abrirse paso en el comercio de un nuevo mundo. Americanos (de USA) tratando de agrandar su territorio a costa de México. Franceses y demás, tratando de explotar las riquezas de minas de plata en México.
Bueno, después de algunas horas de caminar por el castillo y admirar sus muros anchos hechos de coral -por eso han durado tanto tiempo-, iríamos al Baluarte de Santiago, que antiguamente
era una de las esquinas de una muralla que rodeaba la ciudad. Como todo reducto militar, tiene sus cañones, y ahí ahora se muestran las "joyas del pescador", joyas de origen de los emperadores aztecas, y que se encontró un pescador, de ahí el nombre.
Iríamos a ver el templo del "Cristo del Buen Viaje". Esta iglesia católico-romana, era el inicio ó o último que se encontraban los viajeros -fuera que salieran o entraran de la ciudad-.
Tomaríamos un espacio para tomar un viajecito a la isla de Sacrificios, conocida así, porque Sahagún encontró ahí, recién llegó, un sacrificio reciente de un ser humano. Cabe decir, que hace más de 30 años, se podía ir a la isla, pero fue cerrada para que se reconstruyera el coral que ya se había hechado a perder por los visitantes. Prometieron que en este 2008, se podía ya ir, pero ahora ya tiene que ser todo muy organizado, no como antes, que con mis hermanos fuimos a ver el ¡barco de cemento! ¡si! ¡el barco de cemento, que no sé quién intentó construir, pero se le fue a pique, ja,ja,ja,ja, y desde ahí se podía uno lanzar unos buenos clavados a más de admirar una serie grande de diferentes pecesitos de todos los colores, ¡hermosos todos!.
Para la tarde, ya requemaditos por el candente sol de Veracruz, nos iríamos al Acuario de Veracruz, para terminar por la noche, dando una vuelta para saborear las nieves de diferentes sabores como: mango, guanábana, mamey, cacahuate, maracuyá, limón,etc, ¡hmmm! ¡ah! y lo curioso es que a todos les dicen: "güero, güero", je,je, aunque esté uno del color de la llanta uniroyal, ja,ja,ja,ja. Acá a la gente blanca, o rubia, se le dice "Güero", je,je.
Terminaríamos saboreando un café en el famoso Café la Parroquia. ¡Hmmmm! ¡rico!
¿Gustas? Y como dirían los chamacos de por acá: "yo invito, tú pagas", ja,ja,ja,ja.
Sé que les gustaría darse un paseo por estos lares, sobre todo por las noches, recorriendo toda la bahía y observando Veracruz con sus luces. ¡Lindo!.
Cariñitos muy jarochos para todos.

