viernes, 22 de agosto de 2014

Regresando!

Ya tiene algunos meses que no pasaba por aquí, y muchísimas veces sentí el deseo de parar en el manantial pero pensaba...¿qué escribiré?  tenía muchos temas y ninguno a la vez y esto sí que fue algo doloroso para mí, una persona siempre con algo para platicar, para compartir y pensé: ¿qué exactamente me está pasando? y empecé mi propia autorreflexión y pude llegar a algunas teorías.
La primera y en la que me dilaté más, fue en que estoy ya enfilada a vivir la última etapa de la vida. Casi estoy por entrar y esto me hizo tomar muchas decisiones y a la vez, combatir muchas cosas, la primera es el clásico dolor en las articulaciones, ¿podré decir todas?, no, de ninguna manera, pero si son muchas, es más, las principales en las rodillas, las muñecas, los hombros, la columna vertebral. ¿Qué he hecho? En un principio, llorar. Es fácil criticar y decir: "no hermana, tú no debes hacer eso", pero cuando el dolor toca a nuestra vida, en este caso, como una manifestación física, no es algo sencillo decir: "no me duele nada, puedo seguir adelante", porque esto no es cierto. Lo dirá mi boca, pero mi cuerpo se encarga de desmentir a lo que mi razón está volcando en palabras en mi boca.
No es cierto que " a todo se acostumbra uno, menos a no comer", ja,ja,ja,ja, ¡ayayayay! todos los que han pasado por estos dolores, sé que se unirán a mí y dirán: ¡nopis! ¡no se acostumbra uno! y bueno, empezó el calvario de los analgésicos que por lógica, trae otras consecuencias secundarias pero hay que buscar las menos agresivas al organismo ¡hasta eso, ay! pero a eso sí se vuelve uno "experto", ji, ji, porque va uno experimentando y buscando lo menos agresivo y favorable para nuestro propio organismo. Y bueno, después de haber pasado esta etapa, muy difícil por cierto, estoy plenamente conciente de que pronto entraré a la último inicio de mi última jornada de carrera. ¿ Los hice estar confusos con mis palabras?, perdón, pero la verdad es que necesitaba de nuevo empezar a escribir para ir recobrando mis palabras. A Dios gracias que no me ha quitado el buen humor y es algo que le agradezco. Por ejemplo: hoy vino a comer con nosotros uno de mis "hijos postizos", cuya madre falleció hace dos meses y ella era mi "amiguita del café", La extraño todavía, pero estoy aprendiendo lo que hace años escuchaba de boca de mis adultos ya ancianitos: que empieza ya uno a extrañar a muchas personas cuando empieza uno a ver que todos se van y uno va quedando solo poco a poquito. La única ventaja que observo de mi parte, es que no me he dejado morir en mi "antigüedad", ja,ja,ja, sino que he tratado de salir adelante (ups! me leí muy pedante. I´m so sorry! no fue esa mi intención.) No es fácil para todos los que nacimos el siglo pasado y aprendimos a manejar muchas de las tecnologías que hoy en día ya no necesitan tantos números y letras para poder tener acceso, el problema está en que aunque todo se ha facilitado, a veces me cuesta trabajar seguirle el paso a las "modernidades", ja,ja,ja,ja.  :D
Gracias a Dios, mi nuevo hijo postizo  -el que me refería párrafos antes-  es master en electrónica y me tiene una paciencia cuando le pregunto de estas cosas de la computadora. Es más, él es nuestro "médico" (si así se puede decir) de nuestras laptop´s. Pues sigo en el relato que interrumpí por hacer todas estas especificaciones... Vino mi nuevo hijo postizo y me ayudó a terminar de abrir una maleta que faltaba de revisar para dar por terminada el arreglo del triqui-room  (de: triqui= triquero, y room= cuarto en inglés. Creo que es necesario decir que acá en México, le decimos "triquero" a todas esas cosas que en realidad ya no tienen uso y según nosotros sí y las amontonamos) pues si mis queridos lectores que vengan a este manantial, mi nuevo hijo me ayudó a terminar de revisar lo último que me faltaba para dar por arreglado el triqui-room y que ahora se ha convertido en un maxi-vestidor. Estuvimos compartiendo juntos la comida, unas ricas maxi-albóndigas preparadas por mi hija la más pequeña (que ya tiene 27 años y que según ella, no quiere casarse, ji,ji) y como también compartió la mesa con nosotros nuestro yerno (que vino a pintarnos la entrada del garaje) pues pude compartirles el recuerdo agradable que tuvimos con esa maleta que acababa de desechar; creo que ya era necesario, ya le habían pasado 36 años por encima, y ya había hecho estrago el tiempo sobre ella. Y como esa maleta era mucho más grande que todos los comensales en cuestión de edad  -excepto mi esposo y yo-  pues compartimos las experiencias que vivimos con ella, cuando fuimos a la Luna de Miel, y también al Servicio Social. Fue un tiempo agradable entre risas y agradecimientos a mi hija por la rica comida preparada. Y después de eso...¡mi medicina para el dolor!, je,je,  pero ya no me causa esos estragos -hablando emocionalmente-  como antes. ¿Qué si me duele? ¡Vaya que sí duele!  Pero la segunda cosa que he hecho, es seguir el consejo del traumatólogo, e ir a hacer por un poco de tiempo  -unos 20 ó 30 minutos en bicicleta fija-  con una señora que tiene una especie de Gym en su casa, y es taaan linda, que incluso se tomó el tiempo para instalarme una rutina de ejercicios de calentamiento para mí. ¡Qué hermosa! porque cuando todas las demás están haciendo sus rutinas de ejercicios con ella, yo tengo mi propio espacio -que ella tiene en su casa-  con los aparatos que tiene para ejercicio, que sólo uso la bicicleta fija, tal cual me lo recomendó el médico (no puedo hacer otra cosa porque mi propio cuerpo me lo impide). Y bueno, acá tenemos un dicho que dice: "todo por servir se acaba, y acaba por no servir" ja,ja,ja,ja,  pues algo así me va sucediendo, pero cuando me subo a la bicicleta, después de algún tiempo digo: "ya no puedo", yo misma me insto a seguir adelante y me digo: "todo sea para que dilates en estar en silla de ruedas, pedalea un poco más, sigue adelante" y está por demás que acabo empapada de sudor ¡por todos lados! Extraño algunas cosas que ni yo misma sabía que tenía, por ejemplo: veo mis brazos fláccidos y gordos y mi hija la pequeña me dice: "anda, mamá, vamos, para que después puedas incluso hacer otras cosas, recuerdo cuando antes tenías tus brazos torneados y lindos" Me dio mucho gusto oírla, porque nunca pensé que así me mirara ella. Cuando mi esposo me decía algo así, pues pensaba yo que era porque me amaba, así que todas esas pequeñas cosas me han animado para seguir adelante. Nunca recobraré, ni lo intento, tener la juventud que ha pasado y que por cierto la viví a gusto en Cristo, pero si tener una ancianidad retrasada, ja,ja,ja,  como eso de andar en silla de ruedas. Conozco que el tiempo llegará en que ya no pueda caminar, y no será de mi "mente" que ya no quiera hacerlo, sino por el mismo tiempo sobre mi cuerpo provocará tal cosa, así que estoy por compartirles la tercera cosa que ya estoy haciendo y es ¡REGRESAR A MI PRIMER AMOR! y no me refiero a Cristo, ¡para nada! creo que mal que bien, o como decimos por acá: "al estirón y al empujón", he tratado de caminar con Él, sino que me refiero...¡ a la música! Estoy de nuevo regresando a clases de piano, ¡qué lindo! Cuando niña, iba a clases de piano ¡y me encantaba! y por causas que estarían super largas de contar, no pude seguir, sólo tomé el curso básico, pero ahora, estoy de nuevo con un maestro jovencito (es aproximadamente de la edad de mi hijo) que es taaan paciente; yo creo, que no tiene otros alumnos tan cerrados como yo, ji,ji, pero lo compensa mi gusto por la música, y ahí voy, "pian-pianito". Y además, estoy enseñando lo poquito que sé de guitarra en la iglesia. Quiero que cuando yo ya no esté, o cuando mis dolores se acrecenten y me impidan tocar, ellos puedan hacerlo. Me encanta tanto cantar himnos a Dios acompañados con música, así que yo enseño como digo: "guitarra de mariachi", ja,ja,ja,ja,ja,  o sea que no enseño por notas, sólo los acordes, lo mínimo y ya cuando veo que ya están listos en todo lo que yo les puedo enseñar, los dejo volar. He enseñado a muchos, y me da tanta tristeza ver que el mundo, la carne y satanás, les han ganado, ¡ay! ¡eso sí duele! ¡más que cualquier enfermedad! pero prosigo adelante, de todos ya habrá alguno que entregue su vida a Cristo por completo y yo haber hecho mi pequeña parte dentro del plan de Dios. De hecho, a uno que le enseñé y que fue el último antes de estos con los cuales estoy empezando de nuevo, fue mi propio hijo biológico y me da mucho gusto verle entregado al Señor y que la guitarra le sirve para cantar al Señor y guiar a otros en las alabanzas a Dios durante las reuniones, pero siento que pueden haber más, muchos más todavía mientras Dios me de vida.
Así que mis queridos lectores, proyectos tengo. Por un tiempo, mi vista se me nubló debido a los dolores y me pegué a Cristo tratando de que él me diera una nueva senda por la cual caminar y aquí estoy, de nuevo sintiéndome renovada en Él y presta para empezar a caminar la última etapa de mi vida. Otra cosa que estoy haciendo, es orando más y especialmente lo estoy haciendo por mis hermanos venezolanos. Tengo tantos buenos y excelentes amigos y hermanos ahí, que me duele mi corazón de pensar que puedan estar sufriendo o pasando hambres o algunas viscisitudes de estas que hay siempre cuando existen este tipo de situaciones. Dios bendiga a mi hermano Alí Reyes, a mi hermanito Orlando Inagas y demás hermanos que por el momento que escribo se me olvidan. El Señor está por llegar ¡MARANATA! Sigamos trabajando para Él y caminando en sus caminos. Mi amor y oración para ustedes y hasta el próximo post.  

lunes, 27 de enero de 2014

Los hijos

Gracias a mi amigo y hermano Alí, he recordado ¡que no había escrito nada en el mes de Enero!, ja,ja,ja,ja,  ¡que despistamiento! Bueno, comprendo esto; a veces ando tan ocupada, que un pensamiento saca a otro y así me la paso muchísimas veces corriendo. ¿Qué he hecho? ir colocando muchas tareas a otras personas para que lo hagan. Ya pasó el tiempo que  podía hacer muchas cosas é incluso realizarlas en el mismo momento dos o tres cosas y todas hacerlas bien, pero hay que saberse acomodar al paso del tiempo y al ritmo que el mismo cuerpo manda, que muchísimas veces está sometido a situaciones de enfermedad, las inclemencias del tiempo y cosas de imprevisto. Así que sin más preámbulos, ahí vooooy!!!!!!!
Este fin de semana acompañé a mi esposo a la ciudad de Orizaba  -por cuestiones de predicación de parte de él-  y pasamos la noche con mi hijo Alejandro que se esmeró en darnos todas las comodidades que hay a su alcance, esto me enterneció de parte de mi hijo, y aunque teníamos muchos lugares a donde ir y muchas casas de hermanos con un lugar dispuesto preparado para nosotros, todos ellos supieron comprender las razones que teníamos de quedarnos con nuestro muchacho.
Quiero aclarar que mi hijo está de misionero, teniendo como base la ciudad de Orizaba y de ahí él sube a la sierra. Así que fue un gusto compartir con él ese tiempo nocturno. Hacía mucho frío; pero hace ya muchos años, nosotros le regalamos un nórdico de pluma de ganso tamaño King Size, así que es una cobija super calientita y bien ligera y bueno, hemos pasado una noche sabatina tranquila y con excelente compañía.
Al regreso en el Puerto  -y que es esto lo que provoca el escrito-  fue asistir a la reunión de la noche en nuestra congregación el día domingo, y ahí encontrar a mi hija  -recién casada-  que en cuanto me vio en el portón de entrada que se encuentra delimitando entre la calle y el templo mismo, corrió a mi encuentro con los brazos abiertos diciendo: ¡mammmá!. Está por demás decir que las lágrimas acudieron a mis ojos. Por lo general, ha sido a mi esposo al que le tocaban estas expresiones de contento, puesto que los niños siempre estaban conmigo y el que salía a trabajar era él, así que los hijos cuando veían a su papi, se desbordaba su alegría al verlo. Pero ahora...¡me tocó a mí!. Sentí bien bonito ver correr a mi hija como cuando era una niña pero en esta ocasión, ¡yo era la causa de tal gozo! ¡Qué lindo se siente!. Y empecé a recordar lo que nos manda la Biblia a las más ancianas en la carta paulina de Tito: "...que enseñen a las mujeres jóvenes a amar a sus maridos y a sus hijos, ..." Y como decimos en México, estoy cosechando flores del jardín de mi hija. De hecho, hemos recogido este fin de semana, flores de los jardines de nuestros hijos más grandes. Claro que pienso, que para cosechar, primero hay que sembrar y me da gusto ver que hemos podido sembrar cosas lindas en ellos y cosas lindas hemos cosechado. Observé en las mamás de mis alumnos parvulitos, que hay cosas que pensamos que se han de dar así, ¡automáticamente! ¡y que nadie nos las enseñó y que por tanto, tampoco las tenemos que enseñar a nuestros niños! pero ahora sé que no es verdad, esto también se enseña... ¡A AMAR! ¡cosa increíble! Pensaba que esto era algo que se daba "per se" ¡PERO NO ES CIERTO! ¡ES ALGO QUE SE ENSEÑA! Miren los años que han tenido que pasar para descubrir el agua tibia, ja,ja,ja,ja, pero ¡gracias a Dios que me he dado cuenta, e incluso leído en la Biblia!, tantos años de leer lo mismo y no poder comprender. Y recuerdo y me regreso a mi infancia: era mi mamá ó mi prima o mi abuelita  -cuando estaba con nosotros-  que nos decían: "allá viene tu papá, salgan a recibirlo"  y recuerdo que nosotros corríamos a su encuentro en la calle y también con los brazos abiertos y gritando: ¡papá! e incluso hacíamos una "competencia" para ver quién llegaba primero a abrazarlo. No de en balde recuerdo esa sonrisa de mi papá cuando llegábamos con él y nos abrazábamos a sus piernas, para nosotros era mucho gozo, así que ahora comprendo el de mi papá. ¡Qué bueno que me tocó vivirlo! porque nunca me había tocado, siempre lo había mirado en mis hijos y yo recordaba cuando yo misma lo hacía, pero recibirlo yo...¡nunca!
Ahora que sé lo que se siente, procuraré con más razón enseñárselos a los niños a que lo hagan. Decirles a las mamás que se lo enseñen a sus niños, porque esas cosas se enseñan, no de manera abierta como las matemáticas ni como las cuentas de multiplicar, ¡para nada! ¡PERO SE DEBE DE ENSEÑAR!  El mundo necesita amar, APRENDER A AMAR, así que eso es una buena encomienda que tenemos los que somos ya "adultos". El joven también necesita aprender algunas cosas como el respeto, el compartir cosas, la puntualidad, ser honorables, honestos, etc, ¡y hay que enseñarlo también!. Nada de eso se da "per se". La naturaleza del primer Adán, nos hace hacer o sentir lo contrario, pero cuando tenemos la naturaleza y el cambio hecho por el postrer Adán  -nuestro Señor Jesucristo-  ¡todo es diferente!  Platicábamos el domingo a medio día con una pareja y les compartía mi experiencia de cuando yo NO tenía a Cristo en mi corazón, siempre pensaba lo aburrido que eran los cristianos por querer estar siempre metidos en el templo. Yo me decía: ¿qué gusto le encuentran a esto? Para mí era la peor forma de pasar un domingo y entre ellos  -los aburridos-  estaban incluídos mis papás, ja,ja,ja,ja,  aunque eso era algo que yo no comprendía, hasta que se venció mi orgullo, soberbia y el clásico: "yo lo sé todo"  y pude rendirme ante Cristo, mi Cristo, y poder decirle que entrara a mi corazón y me limpiara. ¡Qué maravillosa experiencia!  Pude entender la fascinación que había en mis padres de poder asistir a las reuniones, de orar, leer la Biblia; ya no se me hacían...¿cómo decir?...¿hipnotizados?...¿fanáticos? ¡Para nada!. Tenía en muy alta estima la inteligencia de mis padres y sabía que eso era algo incomprensible en ellos Y LO PUDE COMPRENDER YO.
Por eso, ya en mis casi 59 años y casi a punto de dar ¡el viejazo!, ja,ja,ja,ja,  no, para nada, llegar a la fase conocida como "ancianidad" y sin mis padres, he tomado la estafeta de continuar enseñando, pero ahora con pleno entendimiento porque lo he vivido. Agradezco a Dios por haberme permitido vivir esta experiencia, porque antes lo hacía sólo por fe y que me constaba que todo lo que decía la Biblia es cierto aunque no comprendía muchas cosas, así que ahora que lo he vivido, con más razón tengo ganas de enseñarlo. Si antes lo hacía, ahora debo de ponerle más ganas.  Habemos muchos como el apóstol Tomás que hasta no ver, no creer, y claro que este no era mi problema, pero ahora que lo he vivido, más se adentra en mí estas ganas de enseñarlo porque se necesita y ¡ay, de mí si no lo hago!. Ustedes se han de preguntar...¿y mi hija la pequeña?  ella, encamada por la gripa, pero va mejorando.
Mi cariño para todos ustedes y hasta el próximo post.

viernes, 20 de diciembre de 2013

¡Un año más!

Me estoy tomando un descanso de todo este vorágin agradable que me ha tocado vivir. Cuando inició este año 2013, -comentaba con mi esposo- ninguno de los dos ó diré más bien, ninguno de la familia García Fernández nos imaginábamos que casi por terminar este año, estuviéramos a punto de vivir lo que nos va a tocar participar el día de mañana. ¿De qué hablo? ¡De la boda de mi hija, mi asesora de computación! y permítanme compartir con ustedes, un poquito de esta historia de amor.
Todo empezó, cuando mi hija Ana que es a la que yo le digo: "asesora de computación", tratando de que su hermana que había terminado su carrera de Diseñadora se impulsara en lo que hacía, se propuso abrirle una página en el FB, antes quiero decirles que ella era enemiga del FB, porque decía que es un patio de vecindad, ja,ja,ja,ja, en fin, cada cabeza es un mundo, pero prosigo al relato. Al ver ella, que este FB lo visita mucha gente, le pareció muy bien promocionar a su hermanita y le abrió una página (ella también fue la que me enseñó y me abrió mi página en el FB). Ahí ella empezó a colocar todos los diseños que su hermana había hecho para ella y contactó con sus amigas de la Universidad, y pues no nada más acudieron sus amigas a ver los diseños, sino que mi yerno, habiéndonos conocido desde hace muchísimos años pero estando lejos de la patria, acudió a esta página y nos comenta que dijo: ¡Wow! ¡cuánto ha crecido Anita! ¡y qué bonita se ha puesto! ¡Y AHÍ INICIÓ TODO! que nos ha llevado a este precioso corre-corre. Así que me tomo mi tiempo, teniendo ya casi todo listo para el día de mañana, para escribir este post y desearles una feliz navidad.
Gracias por su amabilidad al venir a visitarme al manantial, aunque yo no he podido acudir a ninguna de sus casitas. Les quiero mucho y estaré pronto por aquí de nuevo.

miércoles, 11 de diciembre de 2013

¡Wow!

Acabo de ver mi perfil y ahí dice que inicié en mayo del 2007. Yo...¡NO LO PUEDO CREER! por eso digo...¡WOW! Y bueno, así es la vida, se va deslizando tan poco a poquito como el río bajo el puente, que ahora, ya con más años encima, años que me han dado mayor experiencia pero no logro tener la paciencia que debo de tener, porque de repente me doy cuenta lo que va a suceder porque por experiencia, ó lo he pasado, ó me ha tocado verlo y sé que lo que va a suceder no es algo bueno o agradable y trato de advertir ¡pero para el caso que me hacen!, je,je, por eso quizá soy un poco más de impaciente, porque trata uno de meterse en la cabeza de los jóvenes y hacerles cambiar la idea, pero como dice el dicho: "nadie aprende en cabeza ajena" ¡y así es!, aunque hay gente prudente que presta oido aunque sea joven. En fin, el tiempo ya ha transcurrido y acabo de ver en el FB una foto en donde yo aparezco en la plenitud de mis 40, ¡ah, bellos 40! y bueno, lo mejor es vivir a plenitud cada etapa de la vida que nos toca vivir en el momento en que estamos. Y aquí estoy viviendo mi década de los 50 que dentro no más de tres años fenecerá y entraré de lleno a la vida de los ancianos; vida que también trataré a plenitud hasta que el Señor me llame a su presencia. ¿Y qué es lo que hago ahora? ¡escribo pequeñas obritas para la iglesia a la cual asisto!, je,je, algo quizá hasta ilógico para muchos, pero como ya mi fuerza física se ha acabado ¡aunque no totalmente! pues he dejado atrás aquellas proezas que hice cuando jovencita estando en la preparatoria, previo a mi entrada a la universidad.
Acabo de leer este borrador y bueno, sólo ha pasado...¡UN AÑO!  que a mi edad, ya un año puede ser mucho ó casi nada, según sea la connotación, pero lo voy a editar para poder llegar al que me interesa.

¡Hablando de matrimonio...!

Esto que escribo ahorita, me lo copié de un hermano en Cristo que lo colocó en el FB.

Un hombre profundamente agobiado por un matrimonio en fracaso visitó a su ministro para consejo pastoral. El explicó su situación diciéndole al clérigo que el amor se había ido de su matrimonio y que estaba considerando el divorcio. El miró hacia el pastor para algún augurio de esperanza de que el matrimonio todavía podía ser salvado.
El pastor le dio su consejo en términos simples. “Señor, la Biblia dice que los maridos deben amar a sus esposas. Por lo tanto, es su deber cristiano ir a casa y empezar a amar a su esposa.” El hombre no podía creerlo. “¿Cómo puedo hacer eso? Ese es precisamente el problema. Es por eso que vine a usted en primer lugar. El hecho es que yo ya no amo a mi esposa más. Es por eso que debo terminar. No puede darme algún consejo más?”
El pastor no se dejó intimidar por el rechazo del hombre a este consejo, pero tomó un táctica diferente. Sugirió un plan alternativo: “¿Por qué no intenta una separación de prueba? Trate de mudarse al lado por un par de semanas y ver si eso ayuda.” El hombre estaba un poco impaciente y replicó: “¿De qué sirve eso? ¿Cómo puede ayudar el vivir al lado?” El pastor respondió: “¿No ordena Dios a amar a nuestros vecinos? Tal vez si usted vive como un vecino de al lado por un tiempo, aprenderá a amarla otra vez.”
El hombre se quejó: “Señor, usted no entiende lo que estoy diciendo. No es que el fuego romántico se haya ido y necesito un poco de espacio para conseguir encenderlo de nuevo. El hecho es que no puedo soportar a la mujer. No puedo soportar la idea de vivir incluso en el mismo barrio con ella.” “Ahh,”” suspiró el ministro. “Ahora lo entiendo. Lo que estás diciendo es que tu alejamiento es tan profundo que se siente hostil hacia ella.” “¡Sorpresa! Reverendo, ahora usted lo está captando.” El ministro se mantuvo impávido mientras buscaba su curso original. “¿Puedo interpretar sus observaciones en el sentido de que usted siente un odio profundamente arraigado hacia su esposa?” El hombre permitió a la inferencia. “Entonces”, dijo el ministro, “¡permítanme que le recuerde que Dios nos manda amar a nuestros enemigos!”
Exasperado, el hombre se alejó con tristeza, sacudiendo la cabeza. ¿Cómo se puede discutir con un ministro como él?  Espero que pronto lean esto mi yerno y mi hija, y no porque ellos vayan a caer en este problema, pero siempre es necesario prevenir que lamentar, je,je. Feliz término del año 2013 y pronto nos veremos.

lunes, 28 de octubre de 2013

Cumpleaños!!!!

Precisamente el día de hoy que mi querido esposo cumple años, ¡estoy enferma! ¡ayayayay! qué cosa más terrible. Lo bueno es que ya teníamos comprados los regalos, pero aún así, eso no cambia la situación que toda enfermedad acarrea. Hubiera querido estar sanita para haber podido hacer todo lo que pensaba, pero como eso no fue posible, ni modo, sólo me tocó escuchar las diferentes llamadas telefónicas que le hacían sus hermanos biológicos, sus hermanos en la fe y sus pacientes para felicitarlo. ¡Qué bueno que todavía hay gente agradecida! El estaba muy contento porque pudo detectar de inmediato lo que me estaba aconteciendo y enseguida me dio la medicina adecuada y no caí más, porque esto de caer en Neumonía, no es nada agradable. Sólo me doy mi tiempo para dejar escrito que hoy, hace 58 años, nace mi amado esposo. Gracias a Dios le sobreviven todos sus hermanos biológicos
No quisiera dejar así de simplón el escrito, pero no tengo casi fuerza. Haber cuándo regreso, porque eso sí...¡amenazo con regresar! y hasta el próximo post.
 

lunes, 2 de septiembre de 2013

Se oyen las campanas!!!!

Bueno, después de casi dos meses, regreso y han sucedido muchas cosas en mi vida en este poquito de tiempo.
1.- He cambiado a la personificación de los comentarios. No más comentarios anónimos, porque hay muchos que de esta manera, escondiéndose en el anonimato tratan de zaherir porque no son lo suficiente "hombres" (decimos por acá por México), para expresar su desacuerdo con gentileza y amabilidad como corresponde a todo hijo de Dios, bueno, "suponiendo" que se trate de un hijo de Dios el comentario, pero ya no más ese problema, mi Asesora en Computación ha quitado tal cosa, así que el que entre por fuerza tendrá su página web ¿así se dice?, je,je, no problem!!!!                     2.- ¡Estoy por escuchar las campanas anunciando boda en casa. Mi Asesora en Computación se casará en diciembre y...¡bua,bua,bua! se me irá (aunque no muy lejos) quien me ayude, aunque, gracias a Dios, siempre mi buen Señor me provee de alguien que me preste su ayuda. Estoy muy contenta. Jamás nosotros como padres pedimos alguna "característica" para los que fueran nuestros yernos o nueras, lo único que pedimos ¡eso sí!... ¡que viva una vida en el Señor! y el Señor nos lo ha concedido. Un excelente muchacho, de buenos sentimientos, que quiere muchísimo a nuestra hija y que es noble y de excelente familia, unida y siguiendo al Señor, ¿qué más puedo pedir? Lo demás, ya le corresponderá a ellos, porque un matrimonio es algo por completo diferente a lo que es la amistad y noviazgo. Esperamos en el Señor poder serles de ayuda para aconsejarles, no entrometernos porque ellos tendrán su propia casa, ¡no vivirán con nosotros! ¡para nada! No tendremos nostalgia de perder a nuestra hija, creo que estamos ya preparados para eso y de alguna manera nos hemos preparado para ser buenos "suegros", je,je. Recién este sábado le ha tocado a mi esposo ir a dar una plática a matrimonios sobre las "tormentas en el matrimonio" y bueno, fue un tiempo interesante y muy "corre-corre" debido a otro compromiso previo que teníamos, pero a Dios gracias que nos ha concedido no sólo la misma edad, sino también la igualdad en enfermedades, ja,ja,ja,ja, que aunque son diferentes pero en mis debilidades él me ayuda y visceversa, ¡eso me gusta!
El Señor ha sido bueno con nosotros y lo sigue siendo. ¿Tendremos nietos? (como ya algunos nos están diciendo) No lo sabemos, sólo a Dios le corresponde esa respuesta y nosotros estamos preparados para lo que venga, porque no sabemos qué nos depara el futuro, sólo una cosa sabemos: "Que todas las cosas ayudan a bien para los que confían en Dios..." Esta es nuestra esperanza y paz.
Hasta el próximo post.