jueves, 10 de enero de 2008

Mi papi



Hoy es 11 de Enero, y si mi papi viviera en esta tierra, ¡cumpliría 81 años!
A pesar de los años que han pasado, ya son 11 años en que él partió con el Señor a gozarse en la gloria con nuestro amado Salvador.
Todavía le recuerdo con mucho cariño y algunas veces al recordarle, se me salen algunas lágrimas a pesar de los años transcurridos. Extraño su presencia, sus consejos, sus chistes, sus oraciones y todos aquellas cosas que él hacía para hacer más agradable su tiempo que compartía con nosotros. Nos inventaba trabalenguas, adivinanzas,juegos, poemas,dramas, ¡admirable padre!
Recuerdo perfectamente que él fue uno de los instrumentos que Dios utilizó para traer mi vida a los pies del Salvador, porque el cambio que observé, no sólo en mi papá, sino también en mi mamá, hizo que yo anhelara ser igual que ellos...¡de Cristo!

Siempre admiré a mi papi, porque su estilo de disciplina y educación para con nosotros, era completamente diferente a la del estilo de educación que en esa época se utilizaba.
Sólo una vez me dió con el cinturón en el trasero.¡Lloré mucho!, pero él me consoló, tomándome en sus brazos y diciéndome lo que me amaba y que no volviera hacer esa misma cosa que desencadenó la disciplina punitiva. ¡Acertó!, ¡Nunca más lo hice!. Le amaba y quería agradarle. Él apoyaba, que si necesitábamos algún golpe para quitar ciertas costumbres adquiridas incorrectas, se nos debía dar con un cinturón ¡no con la mano! en el trasero.
Nunca supe dónde lo aprendió, porque él no era cristiano, nunca lo ví leer la Biblia, en casa había de todo tipo de lectura, excepto esa. Debido a los problemas habidos y ciertas circunstancias que él observó cuando joven en la iglesia tradicional, la abandonó al igual que mi mamá, por lo tanto, crecimos en "tierra de nadie", teológicamente hablando.
Siempre trataba de platicar con nosotros y lo hacía de tal manera, que nos hacía sentir compungidos por lo que habíamos hecho. ¡Admirable! ¡No era cristiano! ¡Wow!.
No bebía alcohol. No era como los hombres clásicos "estilo mexicano" que salían tanto en las películas de charros: borracho, mujeriego y parrandero. ¡Nada de eso fue él!.
Sin ser cristiano, lo parecía, porque llevaba una vida recta, honesta, sin vicios destructivos y de una sola línea.
Desde niño fue sobresaliente en su escuela por su coeficiente intelectual. Estaba en lo alto de la lista del IQ. Le decían los psicopedagogos, que un puntito más y hubiese sido un genio. Aún ya siendo de aproximadamente 60 años, cuando era calificado por psicólogos por causa de su trabajo, estos quedaban asombrados al observar su capacidad mental, y aunque sufrió embates de la vida, conservaba su inteligencia. Creo que de ahí nació mi admiración por todos aquellos varones y mujeres inteligentes y capaces, no importando su físico.

Recuerdo perfectamente la lucha que mi padre sostuvo para poder aceptar a Cristo. Él tenía que quitar el ídolo que le robaba su tiempo, aunque no nos lo quitaba a nosotros,porque lo compartía con la esposa e hijos. Pero él ponía en balance su pasión y el Señor, y no se atrevía a decidirse por Cristo.
¿Saben cuál era esa pasión, ese ídolo que le impedía seguir a Cristo? ¡EL FUTBOL! ó FOOTBALL, según lo quieran escribir, no hay problema.
Pero habiendo participado en este deporte desde que era un niño, era una pasión completamente desarrollada y arraigada.
Había sido campeón goleador de la cuarta liga en el Puerto de Veracruz, Mex. Lucía con orgullo el número 10 en su camiseta. Casi todos sus hermanos participaban en el equipo, así que era casi "El equipo de los Fernández", ja,ja,ja,ja.
Y él sabía, que si aceptaba a Cristo, tenía que dedicarle el domingo, ¡y todos los juegos de futbol eran en domingo!, esta era la gran traba para él.
Pero no hay Dios tan poderoso como nuestro Señor, que todo lo puede y el Espíritu Santo ablandó su corazón y rompió el gran y enorme ídolo en su vida. Así que cuando él rindió su vida a Cristo, su vida tal cual había sido cuando inconverso, se convirtió en un siempre: Sí-SÍ ó NO-NO.
Le molestaba profundamente la indecisión de los hermanos y por vivir una vida. Como él decía: "con un pie aquí y otro allá". Para él era: "eres de Cristo, ó no lo eres."
Se volcó completamente al Señor. Y ya siendo cristiano, aunque le fascinaba el fut, siempre decía: "el domingo es para el Señor, no para jugar futbol o hacer otra cosa". Y no sólo lo decía, sino que lo cumplía en su propia vida. Y así crecí desde mis 11 años, sabiendo que el domingo, nuestro día de descanso, era para darlo por completo a Cristo.
Qué tristeza que todas estas cosas se han perdido. Han ingresado a las filas de Cristo, muchos soldados de chocolate, como lo decía el hermano Jorge Werver de Operación Movilización, y han hecho que ese poco levadura, leude toda la masa.
Ya el día de reposo que tenemos ahora como occidentales, lo dediquemos a irnos a diversiones,al cine ó teatro, en cuanto ponemos un pie fuera del local de nuestra congregación. ¿La razón?, nos decimos para nuestro propio interior: ¿acaso no tengo derecho de descansar y tener un relax en este día, ya que trabajo toda la semana?. Yo pregunto: ¿no te relaja Cristo?. ¿Así se relajaba el Señor?. ¿Él aprobaría mi actitud realizada? ¿Qué cuentas le voy a entregar de la mayordomía que me ha dado acerca de mi tiempo y las cosas que hago en él?
Quizá algunos se molesten conmigo,y piensen que soy fanática, pero estoy viviendo probablemente los últimos días de mi año que Dios me concedió. No lo sé, ni tampoco quiero que sientas lástima por mí, porque no es así, ni lo deseo. Pero Dios me ha encomendado a la lectura, la exhortación y la enseñanza (1° Timoteo 4:13) y si no lo cumplo, ¡ay, de mí! ¿qué cuentas entregaré?

Es más, cuando mi papi llegó al final de su vida sin Cristo, su pasión por el deporte, la convirtió en pasión por ganar a otros para Cristo. Yo me avergüenzo ante su testimonio, pero no por él, sino por mí. Tengo que seguir su ejemplo, tener ese mismo celo que él tenía. Dejar que sea el Señor el que mueva mi vida a sentir compasión por las almas perdidas. Pero nunca lo voy a lograr si mi mirada se encuentra en tener posesiones, ropa, viajes, estudios ó alcanzar conocimientos del mundo.
No quiero que se malinterprete mi actitud, ni mis palabras. Es sano practicar deportes, realizar ejercicios, es bueno tener distracciones y más cuando se hacen en familia si ya tenemos hijos y estamos casados. Es lindo tener una casa hermosa y disfrutar una buena cocina, si es que hay las posibilidades para ello. También es bueno tener conocimientos y obtener un título,¡yo he disfrutado de todo esto!, PERO, ¡ay, esos peros!...¿Qué tanto, en porcentaje hablando, le doy a mi Señor? ¿dónde está mi celo por mi Redentor que no le importó tomar semejanza de hombre, sólo por venir a salvarme de mi irremediable destino dado al pecado que en mí estaba?
¡Ay, Señor! ejemplo me has dejado en mi propio padre.
Recuerdo cuando él empezó a sentirse cansado (después supimos que tenía ya colapsado un pulmón), al salir como siempre lo acostumbraba, todas las tardes a visitar con dos hermanos (unos de los muchos a los que les hizo partícipes de la obra) a los cuales trataba de enseñar para que continuaran cuando él ya no estuviera. Ya progresaba su enfermedad que daría fin a su vida terrenal.
Recuerdo que después de diferentes estudios, y habiendo salidos todos negativos, los médicos se encontraban perplejos por desconocer qué exactamente era lo que le estaba consumiendo.
Habiendo sido él un hombre siempre deportista, no habiendo sido fumador ni dado al vino, no teniendo problemas de hipertensión, ni diabético, ni asmático, ni cosas semejantes, todo mundo pensaba: ¿de qué irá a morir Luis?. Pero Dios, ya lo tenía previsto, todo lo sabe mi Señor. Tal cual lo dice en el salmo 139: 16: "...y en tu libro estaban escritas todas aquellas cosas que fueron luego formadas, sin faltar una de ellas.".
Uno de nuestros maestros en la maestría, un eminente Patólogo, fue quien encontró la causa: "Mesotelioma pulmonar". Tenía probabilidad de vida máxima, sólo 5 años. Podía morir en el siguiente minuto o llegar hasta los 5 años. Estaba deshauciado. No había remedio.
Recuerdo que me llamó y me dijo: "dime la verdad hija, cualquiera que esta sea". Yo le dije: "papi, Dios le está concediendo una oportunidad muy grande en su precioso amor hacia ud., porque le está diciendo al igual que al rey Ezequías: "ordena tu casa, porque morirás, y no vivirás". Y él me contestó: "gracias hija". Y recuerdo que efectivamente, mientras hubo fuerzas y voz en él, puso en orden las cosas de la iglesia.
Quiero comentarles, que Dios le utilizó para levantar la congregación en donde ahora asistimos. Recuerdo que le ayudaba con lo poco que sabía, ¡tocar mi guitarra! y después, conforme se fue expandiendo la obra, él continuaba predicando y dejó en mí, el encargarme de los niños. Por algo Dios fue a lo primero a que me llamó a servirle años atrás, ¡maravilloso Dios que todo lo sabe. (Pueden leer mi post anterior a éste si desean saber más de lo que hablo).
Conforme venían los adultos, también los niños crecían en número, ¡los adultos los traían con ellos!; teniendo después que utilizar más maestras para poder suplir la necesidad de diferentes clases.
Fue para mí, un gran privilegio trabajar con mi padre levantando esa iglesia local.
También salía con él en las visitas a los enfermos, inconversos, etc, llevando el abuelo a Alex -mi hijo mayor- con nosotros por ser pequeño. Así que cuando llegó el momento de partir, él, como Anciano(Pastor) de la iglesia en donde nos congregábamos, arregló todo lo que faltaba por hacer. Le encomendó a mi esposo, la iglesia local en la que estábamos, porque esa era su preocupación, que la iglesia siguiera caminando en el Señor. ¡Tanta era su devoción y preocupación!.
Murió como él lo deseaba: En cama, entre oraciones y cantando la familia su himno preferido:
"Si me preguntan de quién seré
Y a quién he de seguir;
Por Cristo siempre declararé,
servirle es vivir"
Recuerdo que estábamos cantando la tercera estrofa que dice:
"Al buen Jesús le aclamo hoy,
mi Dios y mi Señor...".
Pero hasta ahí él nos escuchó, -murió en plenitud de todas sus facultades- porque exhaló su último suspiro y el resto, lo fue a cantar con nuestro amado Dios y Salvador.
Ejemplo tengo, no podré decir delante de mi Padre Celestial: ¡yo no sabía!, ¡ay!
¡Ay, amado Señor!, que verdaderamente seamos dignos seguidores tuyos. Que todavía nos asombremos ante tu majestuosidad. Que cuando tomemos la Cena que tú instituíste, nuestro corazón rebose de gratitud y adoración ante ti. Que vayamos cargados para darte, no de egoísmo para recibir como si la iglesia fuese un Club Social en donde vamos para que nos den o nos entretengan, sino que seamos SIERVOS, dispuestos a dar. Que anhele reunirme con mis hermanos y no siga el ejemplo de aquellos mencionados en Hebreo 10:25. Pero sobre todo, que arda en mí ese anhelo por alcanzar a los que no te conocen.
Que cada día viva en una casa de cristal, en donde todos puedan ver mi vida y mis acciones. Que recuerde que ya no tengo derechos. Un siervo no los tiene. Y pertenecerte, es lo mejor que me pudo haber pasado. Dejé de servir al amo malo y ahora tú eres mi Señor. ¡Que sea cierto siempre en mi vida!. Que no sólo mi boca diga: "Te amo", sino que también mis hechos lo corroboren ante todos. Que mi vida sea una evidencia tuya en mí.
Hace falta de esta clase de discípulos. ¿Lo soy? ¿lo eres?
El Señor te continúe bendiciendo todos los día de tu vida, este es mi deseo.
Nota: La primera foto, es de mi papi predicando a sólo cuatro meses antes de partir a la presencia del Señor y la última foto, le regala su trofeo a su nieto Alex (mi hijo). La niña pequeña es mi hija Ana Isabel, autora del blog: "Inspiración Silenciosa".

jueves, 3 de enero de 2008

¡Un año más, por favor Señor!


Al escribir el título, hacía memoria: moría el año 1972 y sonaban las campanas, los cuetes, las sirenas de los barcos, la gente gritaba saludando al recién nacido 1973.
En la iglesia en la cual asistía cuando regresaba a las vacaciones de diciembre, se tenía por costumbre, recibir el año nuevo en oración, y recuerdo perfectamente que en esa ocasión, el hermano que hizo la oración final, nos pidió a toda la congregación, que nos pusiésemos de rodillas para orar y recibir así el año nuevo.

Yo lo hice sólo porque así me lo estaban pidiendo, pero me sentía vacía.El gozo que había inundado mi vida, dos años atrás, había quedado en el olvido. Yo me encontraba entre mis dos hermanos, estaban orando fervientemente. Veía sus labios moverse y yo...¡sólo me entretenía mirando a los demás!, arrodillados al igual que yo. Estaba así en ese vacío espiritual, cuando escuché una voz que me dijo: "este año te vas a morir".Recuerdo que abrí mucho los ojos y miré a mis hermanos que estaban orando, pensando que algunos de ellos me estaba jugando alguna broma. Pero no habían sido ellos, y estando en esa situación, volví a escuchar la misma sentencia. Ya para estas alturas, el llanto estaba llegando a mis ojos y dije al percatarme que era Dios mismo el que me estaba hablando: "No Señor, dame un año más, ¡por favor Señor!" y añadí: "no he hecho nada, ¿cómo me voy a presentar delante de ti ¡con las manos vacías!? ¡sólo dame un año más!. Y recuerdo muy claramente haber escuchado otra voz dulce (que enseguida la identifiqué con la de mi Señor Jesús) decir: ¡dale la oportunidad, yo la podaré y cuidaré, y si en un año no da fruto, ¡llévatela!.
Al escuchar ésto, dije: "sí, escuchálo por favor", y la otra voz contestó: "está bien, sólo tienes de oportunidad un año ¡y te vas conmigo!.
Luego recapacité y dije: "pero ¿qué haré?, no me da vergüenza ante ti decirlo Padre, pero ni siquiera conozco mis dones ni para lo que sirvo, ¡nunca he hecho nada!" y el Señor puso en mi mente un texto de Eclesiastés 9:10 : "Todo lo que te viniere a la mano para hacer, hazlo según tus fuerzas..." y entonces dije: "Señor, tú sabes que no sé hacer nada, así que todo lo que yo escuche que se trate de servir, me voy a ofrecer a hacerlo, aunque no sepa, tú me tienes que ayudar". Y así quedó sellado el pacto.
No pasó mucho tiempo, y a los pocos días, el penúltimo día para regresar a mis estudios en la capital, llegaron un grupo de chicas de Operación Movilización a la congregación y como era reunión de oración, pidieron ayuda para que el Señor les proveyera de una muchacha que diera clases a unos niños en la capital, cuyas madres eran recién convertidas y necesitaban darles clases de la Biblia a las señoras. Así que inmediatamente yo dije: "ahí está mi primera oportunidad, yo me voy a ofrecer".
Al terminar la reunión, inmediatamente fui con ellas y me ofrecí a ser la maestra para esos niños. Recuerdo que me preguntaron: "¿has dado clases antes a niños?", la respuesta fue no, ¡obviamente! y me volvieron a preguntar: ¿jamás lo has hecho?, de nuevo la respuesta fue ¡no!, y cuando me preguntaron: ¿en qué colonia vives? y al decírselas, se pusieron a llorar y abrazándome, se pusieron a orar, agradeciendo al Señor por su respuesta.
Después supe, que ellas, secretamente, le habían pedido al Señor una chica pero que fuera de... ¡exactamente la colonia de donde yo vivía en México,D.F.!, ¡increíble pero cierto!
A partir de ahí, el Señor ha abierto muchos caminos para servirle. Me he vuelto osada, aunque muchísimas veces, he tenido mucho temor. He ido descubriendo mis dones, pian-pianito, -como yo digo-, y ahora sí, estoy esperando ya cuando Él me diga: ¡vámonos!.
Sé que no me iré, hasta que se acomplete mi año de oportunidad; mientras tanto, continúo trabajando, en todo lo que me viniere a la mano para hacer. Ese fue el pacto.

Me he gozado tanto con los niños al darles clases, como que fue lo primero que me mandó a hacer el Señor. Lo segundo que me mandó fue a evangelizar, ¡ay! ¡cómo sudé!. Pero preguntando cómo hacer y recordando el ejemplo de mi papá, con su rollo de folletos en el pantalón, yo también cargaba en mi bolsa mi Blibia y mis folletos ¡y a repartirlos!.
Trabajando con el grupo de chicas de O.M., después me quise ir de misionera, pero los planes del Señor fueron otros, pero ¡no hay problema!, aquí en mi vecindad, alrededor de mi local, y todos los que me demanden la razón de mi fe en mi Cristo, trato de decirles todo lo maravilloso que ha sido Él para mi vida. El Señor me ha dejado participar en muchas cosas para la alabanza de su gloria, pero siempre regreso a mi "primer amor", je,je, ¡clases con los párvulos!.
Tengo tantas anécdotas con ellos. Recuerdo de mis primeros alumnitos, esos niños de esas hermanas que les mencioné anteriormente, uno de ellos, Dany de 5 años, al estarles enseñando la Creación, yo llevaba figuras de franelógrafo que recién había comprado, y aparecía Adán con los animalitos, y cada vez que yo repetía: "pues Adán...bla,bla,bla", Dany decía: "ese no es Adán" y así se repitió el episodio, hasta que al escucharlo ya varias veces le dije: "si no es Adán, ¿quién es Dany?, y él dijo: "maestra, ¡ese es tarzán!, ja,ja,ja,ja.
Los niños son hermosos, y agradezco al Señor todas las oportunidades que me ha dado, de enseñarles, de llevarles a los pies de Cristo, ¡maravillosas oportunidades!
También me ha permitido darme cuenta de los horrores que he cometido, sí, escribí y leíste bien, porque más que errores, han sido ¡horrores!, pero sé que en su misericordia, me sigue puliendo y refinando cual oro.
Me ha dolido muchísimo cuando me ha tirado del caballo al igual que Saulo, aunque para nada me estoy comparando con él, ¡ojalá fuese un poquito semejante a él en su celo por el Señor! pero algo he aprendido, y es que en la última derribada que me dió, se me rompió el idolito que estaba tan secretamente guardado, que no tenía plenitud de conciencia que ahi se encontraba. Estaba cual la famosa Raquel, sentada y cubriendo los idolitos, ¡ay!
Cada derribada, el Señor la utilizaba para que fuésemos de bendición para otros; cosa que me molestó en un principio. Yo decía: ¿porqué tiene que hacernos sufrir a nosotros (primero con mi esposo y luego la familia en pleno) para que otros se sientan consolados?, pero, ¡qué inmadurez la mía!
Ahora puedo cantar el canto nacido de una de las tumbadas del caballo, je,je :
"Recurre a Él, no desesperes,
si en aflicciones te encuentras hoy.
No le preguntes, el porqué de sus acciones,
recuerda siempre, que Él te salvó."

Anhelo su venida en las nubes por su iglesia. No me pongo metas cada fin de año, sino que cada día, trato de caminarlo en Él, de aprender un poquito más. De gozarme con las amistades que me ha permitido tener. Por mis "cuatachas", por mis amigas, por mis "17 íntimas", ja,ja,ja,ja,por mis amigos bloggueros, por mi esposo, por mis hijos naturales y espirituales. Por toda la abundancia y por la escasés. Por todos mis hermanos en Cristo y porque quizá, me deje ser ¡por fin! misionera en algún lugar lejano, en donde se respeten las canas, ja,ja,ja,ja. Mientras tanto, trataré de seguir sirviéndoles en donde me ponga, en la medida de mis fuerzas, según el pacto que hicimos
Sirve al Señor, no esperes a que te derribe para que se destruyan tus idolitos que tienes guardados,je,je, mira que te lo está diciendo una chiquilla de ya casi 53 años. Oye consejo, antes de que lleguen los días en los cuales digas: "no tengo en ellos contentamiento" -porque te duelen los huesos con las reúmas, tienes gastritis acompañada de hernia hiatal, quizá llegues a tener hipertensión arterial o diabetes mellitus, je,je, no sé-, pero, cual dice ese hermoso canto:
"Da lo mejor al Maestro, tu juventud, tu vigor,
sea su amor tan sublime, el sello de cada acción."
Quizá tu año de oportunidad está llegando al final. El hilo de tu vida, pronto está por romperse. ¿Tienes algo que llevarle?
Recibe todo mi cariño.




















domingo, 30 de diciembre de 2007

¡Termina el año 2007!

¡Termina el año 2007!
¡Y cada vez se acerca más la venida de nuestro Señor!.

He estado lejana por las diferentes actividades que he tenido en estos días, pero no quiero que pase el 2007, sin antes decirles que estoy muy agradecida al Señor por haber encontrado la amistad de ustedes.

Tengo tantísimas cosas que platicarles, pero creo que si Dios lo permite, tengo un largo 2008 para ir escribiendo poco a poco las últimas "andanzas" por este 2007, je,je.

Sólo quiero desearles un feliz término del año 2007, y que el Señor nos conceda un 2008 lleno de servicio para Él.

Reciban mi cariño a través de estas letras. Y les mando como regalo para cada uno de uds., uno de mis textos favoritos:
Isaías 58:11

Isa.

domingo, 9 de diciembre de 2007

¿Qué les pasa varones?

Yo sé que al leer este título, algunos hombres se preguntarán: "y ahora, ¿qué se trae con nosotros la hermana?". En realidad nada.
Sé que nosotras las mujeres tenemos culpa de muchísimas cosas que ya no se llevan a cabo hoy en día, refiriéndome al trato amable y respetuoso de los caballeros, que incluso acá en México, ya existe un "chistecito" que dice así al responder ante una dama que va parada en el camión ó autobús y comenta: "veo que ya no hay hombres" y le contestan: "señora, hombres sí hay, lo que no hay son caballeros", ja,ja,ja,ja, bueno, pero en realidad, no es ese el tema que quiero tratar.
Sino que yo observo, que hay muchísimos varones, -con tristeza lo digo- que tienen un complejo de inferioridad tremendo ante una mujer, y lo manifiestan siendo déspotas y queriendo ser a través de este tipo de actitudes "el amo de la creación", haciendo a la mujer como un apéndice que a Dios se le ocurrió -y hago uso de una palabra que el hermano Boris escribe- : "y se comportan como talibanes", ja,ja,ja,ja.
Creo que ningún varón debiera sentirse amenazado ante una fémina, a menos que padezca de un grave problema de complejo de inferioridad, pero ante eso, creo que ninguna mujer merece que se le trate como si fuera ella la "segundona", y es por eso, que creo que muchas mujeres han tomado un camino equivocado, el famoso feminismo ¡aún dentro de la iglesia! ¡ay!.
Sé y así lo enseño, que la mujer es ayuda idónea, ¡la Biblia lo dice!. La responsabilidad la tiene el varón, ¡Dios se la dió! y vuelvo a decir: ¡la Biblia lo dice!. Pero eso no cambia el hecho de que la mujer es un ser pensante, con opiniones y decisiones, así que una de las cosas que les tenemos que enseñar a las más jóvenes -ese es mi papel ahora- a amar a sus esposos y ocupar el lugar que nos corresponde como ayudas idóneas.
Creo que algo que tengo que agradecerle a mi cónyuge, es que él me reconoce como a alguien que tiene la capacidad de pensar, sentir y decidir. Que no soy sólo un adorno en la casa, ó la que asea, limpia y lava la ropa, ¡ay! ¡qué triste situación sería para mí, si así él lo pensara!

Cuando joven, Dios me dotó de cierta capacidad de inteligencia, que muchas veces tenía que ocultar, porque había varones que se sentían intimidados, fue algo que nunca pude entender. Y así proseguí por un tiempo, representando un papel que no era el mío, hasta que me dije: "¡basta! si estoy confiando en que Dios me va a proveer de un compañero, será uno que me acepte tal cual Él me hizo y no tengo que andar fingiendo que soy una tontona" ¡ay!, sólo para que ellos se sintieran superiores. ¡Qué equivocada estaba yo, y ellos junto conmigo!, ja,ja,ja, porque al pasar el tiempo, Dios me proveyó a mi compañero que sabía apreciar las virtudes que Dios me había dado y después, uniendo la de ambos, salimos adelante en el camino que Dios nos trazó.
Los varones llevan el mando, no porque sean más inteligentes, o más guapos o perfectos, ni necesitan demostrar que son los "supermanes", sino porque a Dios le plació en su infinito plan maravilloso que así fuera y eso es, lo que nosotras las ya no tan jóvenes, debemos enseñarles a las chicas.
No es lo mismo sumisión que sujeción, y no es el interés de este post, dar una prédica de teología, je,je.
Chicos, las mujeres nos sujetamos al varón, porque eso es un deseo que sale de nosotras cuando Cristo habla a nuestra vida y la gobierna.
Uds. no tienen que obligarnos a sujetarnos, ¡así no vale!, porque entonces ya no es sujeción, ¡es obligación! y eso es lo que ha hecho tanto daño aún en la iglesia, y ¡debemos ser diferentes! ¡porque tenemos a Cristo! ¡somos de Él!. Si estoy mal, me gusta aprender y siempre estoy dispuesta a ello, ¡pero que sea con la Biblia!.

Por favor, varones cristianos, las mujeres cristianas necesitamos que se nos trate ¡con amor! por favor. No como la competencia a la que hay que vencer. Sean seguros en el Señor, y esto les hará ser amables, gentiles, respetuosos, amorosos y cuando digo ésto, para nada me estoy refiriendo a lo que se ve en la TV, esas son ¡pamplinas de amor! ¡no sirve!, me refiero al respeto que como a hermanas se nos debe de dar, la Biblia es bien clara en ésto.
Sé que algunos van a dar un pequeño salto en su silla y acaso dirán: "pero es que ud. no ha visto como son las mujeres que tengo acá en mi congregación", ja,ja,ja, ¡me lo imagino!, pero... ¿podrían caminar la otra milla? ("y a cualquiera que te obligue a llevar carga por una milla, ve con él dos." Mateo 5:41), por favor, hay un dicho que dice: "se atrapan más moscas con miel que con hiel" y estoy segura, que si la mujer ya lo echó a perder todo ¡desde el principio! y no se enojen damas, porque es verdad, pero ¡Cristo hizo la diferencia!. Hoy en día nos falta como iglesia demostrar lo que el Señor quería antes de partir hacia la cruz: "...que sean uno, así como nosotros somos uno...perfectos en unidad" (Juan 17:22,23).
Creo que la iglesia necesita de nuevo demostrar a la gente hambrienta de amor, gentileza, respeto, y todos esos valores que se han perdido, que sólo en Cristo se puede lograr tener la paz, armonía y el amor.
La diferencia de opiniones no significa enemistad, así que aceptemos al sexo diferente al de nosotros, tal cual Dios lo hizo, para que el mundo sepa que sólo hay un camino,verdad y vida para ir al Padre...¡Jesucristo!. Esta debe ser nuestra función, anunciar a otros a través de nuestro testimonio, que no hay otro, sino sólo Cristo.
Les aprecio queridos hermanos y sé que la responsabilidad que Dios les dio no es sencilla, porque de nosotras como mujeres, no depende la última decisión. Dios en su infinita sabiduría y misericordia, les dió a uds. el mando, así que por favor, ¡háganlo con amor! recuerden que nosotros somos el vaso más frágil, ¡no más débil!. Y mis queridas hermanas, ¡no abusen!, ja,ja,ja.
Les amo a todos por igual. Y recuerden, que es a través de nuestro trato, en la iglesia y fuera de ella, que el mundo sabrá que ¡sólo en Cristo hay esperanza!
El Señor les continúe bendiciendo.
























martes, 27 de noviembre de 2007

¡Bloggeando!


Al andar navegando por los diferentes blogs, me encontré con el blog de Lumbrera, en donde venían los diez textos más populares de la Biblia, según eran referidos (¿más información?, vayan directamente al blog, sé que les va a gustar) y algo que noté, es que los textos que se refieren a la santidad, no forman parte de la popularidad del cristiano, ja,ja,ja, ¿por qué será?. Será acaso, tal cual lo dice el hermano Paul Washer -por cierto, encontré este ¡mensaje escandoloso y bíblico!,(así dice), ja,ja,ja,ja en el blog del hermano Victor Cabrera, por favor ¡léanlo! se que les va a cimbrar- y regresando a lo que dice el hermano Paul, hay muchos que se han conformado sólo con repetir una oración dicha por otros (no estoy diciendo que sea malo) pero su vida no cambia. Y es aquí a donde quiero llegar: "Si yo digo, que Cristo ha entrado a mi vida, entonces la Biblia dice que soy su hija, y si soy su hija, debo ser igual como mi Padre, ¿y cómo es mi Padre? ¡El es santo! entonces por lo tanto... la Biblia dice en 1° Pedro 1: 15,16 : "sino, como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuesta manera de vivir; porque escrito está: Sed santos, por que yo soy santo" ¡no más vuelta de hoja!.
Pero en estos años que Dios me ha concedido vivir, he notado, que no interpretamos bien la Biblia, y no se necesita ser teólogos para darnos cuenta, que muchísimas veces, buscamos un texto para nuestro pretexto.
Por ejemplo, cuando fui joven y estudiante, me tocó de lleno toda la década de los 70, se usaba entre los jóvenes cristianos, -no sé ahora-, decir: "hay que hacérse débil a los débiles" y se apoyaban en eso, para cometer y hacer todas las locuras (es la palabra decente que encuentro para no mencionar otras) de los demás que no eran cristianos, dizque, "para ganarlos para Cristo".Nunca estuve de acuerdo con esta hueca sutileza, porque aunque no conocia mucho, me daba cuenta que yo era una "nueva criatura" y por lo tanto, mi comportamiento tenía que ser diferente. El Espíritu Santo me lo decía en mi corazón, sin saber teología. Si yo me comportaba igual que ellos, entonces: ¿dónde está el cambio que digo, que Cristo hizo en mí?.

Si algo que noté, es que era esa "diferencia" la que jalaba más para que fuese llamada a dar cuentas de lo que existía en mi vida, y pude así dar más testimonio de lo que el Señor había hecho en mí, y lo que podía Cristo hacer por todos ellos(as). Así que me gocé al escuchar a mi hermano Paul, hacer el llamado al corazón de todos esos jóvenes, que dicen que son "cristianos" y sus vidas son iguales a los demás. Y aquí quiero envolver a: Vestimenta, manera de hablar, las alabanzas que le dirijo a Dios, ¡Sí! las alabanzas, ¡ay! ¡cómo hemos dejado a satanás hacer de las suyas en este aspecto! y aquí quiero abrir un paréntesis para contarles una anécdota que es verídica: "En un lugar de la Mancha...(para no mencionar la congregación), había un grupo de jóvenes que estaban imitando al mundo -en cuestión de la música- sintiendo que eso estaba bien, hasta que uno de ellos, supo, que una de las alabanzas que habían estado entonando, era una ¡alabanza para el diablo!, ¡que no se había hecho para Dios!; hasta entonces comprendieron a sus Ancianos(Pastores) que les llamaban la atención por estar cantando cantos que ellos no consideraban fueran cristianos, porque por ningún lado se mencionaba la palabra Dios o Cristo, pero ellos, rebeldes, proseguían, hasta que la venda se cayó de sus ojos. Luego también, otra anécdota, muy veridica, nada inventado: "Un grupo femenil, había escuchado en una iglesia X, un canto que les encantó, e inmediatamente lo pusieron dentro de sus favoritos, hasta que una hermana escuchó, esa misma canción en la radio, y era exactamente la misma letra, pero la última palabra era la que "cristianizaba" la canción, porque decía: "Señor", en lugar de lo que en la canción mundana decía: "Amor", ¡ay!
Hay que recordar que no somos todos los que estamos.
En una ocasión, mi esposo y yo nos propusimos pasar una película de evangelismo ¡Los Inquietos! de Billy Graham. El líder de jóvenes nos dió el "banderazo", je,je. Salimos a la calle a llamar a las personas, con todo el grupo de jóvenes, de las cuales, fueron muy pocas las personas que entraron, pero el problema fue, que algunos jóvenes de ahí, de la congregación, querían sentarse en los mejores asientos para ver bien la película, ja,ja,ja, otros jóvenes se molestaron, y bien que les entendíamos, pero dijimos: "veamos, quizá no sean lo que dicen que son y el Señor pueda usar esta predicación para que vengan a Él" ¡y efectivamente así fue!. Aquellos que estaban peleando los mejores lugares ¡aceptaron a Cristo! y desde entonces, son fieles seguidores de Cristo.
Así que cuando observemos conductas inadecuadas, oremos muy fuertemente para no ir con la espada desenvainada, sino en amor -porque no les va a gustar- ¡y con la Biblia!- llamémosles al amor y a las buenas obras ó hagámosles pensar que "al árbol por sus frutos se conoce", etc,etc.
El Señor nos manda a ser santos tal cual él. No me imagino a Cristo ahora con un aretito en la oreja, je,je. Eso sí, no vas a ser popular ¡ni en tu propia congregación!, ja,ja,ja,ja, pero ¿acaso era popular con el rey y la reina y el pueblo, el profeta Elías? ¿cuántos amaban a Jeremías?, je,je, ¿podemos leer acaso de lo bien que querían a Pablo los judíos? ¡no!. Así que no temamos que mayor es el que está con nosotros y no nos cansemos de hacer el bien, porque a Cristo el Señor servimos.
Sé que es difícil, pero la recompensa viene del Señor, pero tal cual lo dijo un día Jeremías: "quise resistir, y no pude, me sedujiste, más fuerte fuiste que yo". ¡Ojalá todos los que nos decimos cristianos pudiéramos decir ésto!.
Y si tú te has enojado con lo que escribí, bueno, sólo estoy cumpliendo con lo que el Señor me ha enseñado por años, y lo vuelvo a decir: "tenemos que ser ¡diferentes!... si Cristo ha hecho un cambio en nuestra vida.
"De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es, las cosas viejas pasaron, he aquí, he aquí todas son hechas nuevas." 2° Corintios 5:17
No hay espacio ni abertura para irse ni a izquierda ni a derecha.
Reciban mis cariñitos.

miércoles, 21 de noviembre de 2007

Preparativos de la edad media


Pronto están por llegar todas las festividades clásicas de diciembre y todos nos preparamos de una manera u otra para gozarnos con nuestra familia.
Para algunos quizá no va a ser un momento fácil, pero si recordamos lo que dice Santiago 1:2-4: "Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas,sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia. Mas tenga la paciencia su obra completa, para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna."
Este post, no es mi interés que se convierta en un sermón más, ¡porque no lo es!. Sólo quiero compartir algo de las vivencias que el Señor me ha concedido en esta corta vida que me ha concedido. ¡Bueno!, si tú tienes menos de 45 años, pensarás: "la hermana está mal, por que casi 53 años, es ¡toda una vida!, ja,ja,ja,ja, ¡y te concedo la razón! porque cuando yo tenía tu edad...¡pensaba lo mismo!. Qué largo se le parecen a uno los años, pero después de pasar el "año de garantía" -un término que tomamos en la familia García Fernández, para decir que se empieza uno a "descomponer" como un refrigerador, televisión, aire acondicionado, etc, cuando se le termina la garantía, je,je,- regreso a lo que estaba anteriormente platicando: cuando uno ya pasó "el año de la garantía", la vida se ve y siente ¡corta!
¡Wow! surgen pensamientos como: "Sigh(suspiro) todo lo que he podido hacer -o no hecho- para el Señor." Lo hermoso es que al dar una mirada atrás -que no es lo mismo que "volver atrás"- puede servir para renovar la fuerza en el Señor y tomar impulso en Él, para realizar aquellas cosas que por determinadas situaciones las hemos dejado pendientes. Y además, como que los preparativos de los días de fiesta de fin de año, toman otra faceta. Ya no se busca lo de años anteriores. Cambia la manera de ver las cosas. Quizá sea que los hijos parten ó partirán del "nido". O quizá algunos amigos y/o parientes ya han pasado a la presencia del Señor, o hemos visto partir a amigos -jóvenes y/o viejos, sin Cristo a pesar de nuestra insistencia. El corazón "sin garantía", je,je, anhela un nieto ¡sigh!(suspiro). Son tan diferentes las cosas que el corazón guarda que hacen cambiar estos preparativos.
La compra de los regalos se vuelve más meticulosa, menos pensando en la situación monetaria y buscando las cosas que lleguen más al corazón, ó que sean más de utilidad,no sé. ¡Pero todo cambia!
A Dios gracias por los amigos en Cristo, Por los amigos bloggueros también. Por los nuevos amigos cristianos que tenemos, sean cibernéticos ó de la congregación, de la misión, del vecindario. Se olvida la timidez de la juventud y/o adolescencia, porque con esta edad regresa la osadía que quizá nunca se tuvo, ó que la crianza de los hijos y el duro levantarse entre la sociedad, forjándose un lugar en ella, hizo olvidar por un momento que somos también individuos con mucho para dar.
Pero tú dirás: ¿qué tiene que ver esto con el pasaje de Santiago?, yo te diré: ¡mucho! porque hace algunos -no recuerdo cuántos años- grabé en mi corazón y mente este versículo, tratando que las festividades fueran alegres, porque es la mami la que le pone la festividad y alegría a la casa, a la ocasión.
Mamás: ¿Han observado ésto?. Es la mamá que le pone lo "sabroso" a la comida, aunque sólo sean "frijolitos" -como decimos acá en México- pero todos lo disfrutan como si fuese el mejor manjar, porque mamá lo hizo con corazón alegre, aunque en el fondo de su corazón, ella sabe que ya no hay más, pero Dios le concede el don de la multiplicación y además, un rostro hermoso que "brilla" como foquito de navidad, porque "el corazón alegre, hermosea el rostro". Además, si eres mami, y no tienes mucho dinero, bueno, se pueden hacer tantas cosas para los hijos para recordar dentro del ambiente cristiano, cosas que les lleven a pensar y deleitarse más en el Señor. Pregúntenle a mis hijos, ellos ni siquiera se daban cuenta que había necesidad económica, ¡mucha necesidad económica! porque disfrutaban representado una historia que se relacionaba con la venida de nuestro Señor Jesucristo en un humilde pesebre, vestidos de pastores, ángeles, ovejitas, de lo que ellos escogieran. La guitarra -tocada por la gozosa mami- vibraba al compás de sus voces infantiles entonando esos maravillosos cantos de navidad como el clásico "Noche de Paz", no había que hacer mucho -económicamente hablando- el corazón y la voz de la mamá se unía a ellos, cantando con gozo el nacimiento de nuestro Amado Salvador y luego...¡la sorpresa!: decir el texto escogido ...¡adivinaron! ¡por la mami! para poder recibir el regalo, comprado ó hecho desde el mes de agosto, ja,ja,ja,ja. Mis hijos, todavía se acuerdan, aunque en esos momentos ellos desconocían todos los sacrificios de los padres, pero ¡vale la pena!. Sobre todo, cuando ellos crecen y pronto han de partir del hogar, pero se llevan sus raíces bien cimentadas en la Biblia y sus alas para volar a donde el Señor les ponga y mande.
Sé que cada uno de ellos, se acordará cuando su mamá les cantaba para dormir su canto de cuna que era "especial", ¡sólo para ellos! por que ninguno de sus hermanos lo tenía, cada uno de ellos eran muy especiales. El papi leyéndoles poesías, que ellos escuchaban con un candor y encanto ¡y le pedían que les leyera más poesías! Tiempos hermosos que este año, volveremos a vivir, ya con ellos teniendo otra edad, pero la Biblia es la misma, los cantos siguen hablando de la noche cuando el Verbo se encarnó y tomó semejanza de carne. Ya cambió todo. Ahora las pláticas son de igual a igual y no me refiero a que exista la falta de respeto, sino que ya todos ellos han adquirido diferentes valores culturales por sus carreras que están estudiando y/o desarrollando. Ya a la mami, su voz no le suena igual, je,je, el papi, ya se duele de las enfermedades que vienen al acabarse la garantía, ja,ja,ja,ja, pero unas dos velas, encendidas en la mesa, para dar "apariencia" de encontrarse en un restaurant de lujo, vestidos con las mejores galas -pastores sudorosos buscando a Jesús tras el anuncio de los ángeles- je,je, hace que todo sea diferente y se recuerde ¡para toda la vida!
Hemos compartido con nuestros hijos hasta lo máximo, apurando la última gota como el sediento el agua, ¿saben por qué? ¡Nos estamos preparando para envejecer! ¡Hay que hacerlo! y este texto de Santiago, seguirá siendo fuente de inspiración cuando no alcance la pensión, je,je, cuando se vengan otras situaciones a nuestras vidas ya no tan juveniles, pero entonces recordaremos un poquito más adelante: "...la oración eficaz del justo puede mucho." Santiago 5:16.
El Señor les continúe bendiciendo mis amados lectores, tal cual a mi familia y mi persona.
¡Ah! olvidaba algo. Si desean recibir un regalo en mi casa, este año,tendrán que aprenderse de memoria Mateo 2:11. ¡Siempre serán bienvenidos a mi casa!

jueves, 8 de noviembre de 2007

Alejandro

¡Por fin!, después de tantos "subes y bajas" en este día, he podido ponerme ante la lap-top para escribir este post, que desde que sé que es jueves 8 de noviembre, quería hacerlo.
No tengo nada premeditado, sólo dejar que sea mi corazón el que escriba para que uds. se puedan gozar conmigo.
¿La razón?, ¡hoy es el cumpleaños de mi hijo el mayor! (tengo dos hijas más). Dios le concedió a Alex, tener los privilegios de que gozan todos los primogénitos. Y digo que fue algo que a Dios le plació, porque a él no le correspondía. Su hermano, el verdadero primogénito, falleció a la edad de 18 días, dejando una estela de dolor y enseñanzas en nuestra vida de casados.
Perdón que hable en plural, pero es que tanto mi esposo como yo, compartimos todas las vivencias que estoy relatando (hay algunos matrimonios que sólo es él o ella que viven las experiencias).
Y Alex llegó a nuestras vidas dos años después, casi estando a punto de ser "alacranero" de Durango, a Dios le plació que fuera "alacranero" de Veracruz, ja,ja,ja, en ambas entidades hay alacranes -por eso lo de "alacraneros"-.
Todavía recuerdo que tuvimos que viajar en una alcoba en el tren: "Torreón-México" (cuando en México había tren de pasajeros) y llevando el equipo de parto por si al bebé se le "ocurría", ja,ja,ja,ja, nacer en el tren, porque ya eran los días. Ese viaje fue una odisea, como pronto lo será la vida de Alejandro.
Uds. se preguntarán: pero, ¿qué locuras viajar así, cuando sabían que ya casi era el tiempo del nacimiento?

¡Sigh!(suspiro), hay que remontarse tiempo atrás. Cuando terminamos el servicio social de medicina en Progreso,Yucatán y acudimos a la capital (México,D.F.) a presentar nuestros papeles para que nos liberaran y tramitar el título (meses antes habíamos pasado el exámen profesional) y ahí mismo, encontramos un llamado de parte del gobierno para todos los médicos jóvenes, recién egresados, para que acudieran a los pueblos donde nadie iba y no existía servicio médico, entonces mi esposo y yo, llenos de la energía que da la juventud, y habiendo querido antes ser misioneros , decidimos asistir al IMSS-COPLAMAR, para que nos dieran el lugar a donde nos mandarían. Habiendo tomado decisión de que yo no trabajaría, pensando ya en otro hijo(a), mi esposo decidió... (y abro este paréntesis para decir, que él siempre me tomó en cuenta acerca de las decisiones, aunque yo le dejaba la decisión final a él, permitía que yo expresara mi opinión y gusto, eso me hacía sentir importante y con valía como persona y mujer y especialmente como su ayuda idónea), pues sí, prosigo...él decidió que fuéramos al estado de Durango y en una estación (Estación Symon) donde pasaba el tren de pasajeros dos veces al día: por la mañana pasaba el que iba a Ciudad Juárez, y a medio día pasaba el que iba a Torreón,Coah. y por la noche el regreso de ambos hacia México,D.F. a diferentes horarios, además de los trenes de carga que eran de manera discontínua sus horarios. Así que siempre estábamos "conectados con la civilización", ja,ja,ja,ja. Muy sabio mi esposo en su decisión.

Y Alex no tardó en darse a conocer dentro de mi vientre, pero, ¡ay, esos peros! ¡lo estaba perdiendo!.
Fue un episodio muy duro, en especial para mi que estaba inactiva, porque mi esposo estaba trabajando ¡y empezaron las carreras!. Me tuvo que "hospitalizar" en la misma clínica, para que no me sintiera tan triste y sola en el cuarto que disponían para los médicos. Y fue allí, en esa soledad, en donde podía escuchar plenamente a Dios, sin ningún estorbo. No podía tener música
porque no había luz, las pilas sentía que se terminaban rápidamente. No había agua, salvo la que tenían de una excavación que habían hecho los mismos del pueblo para juntar el agua de lluvia. No había nada que comer -había que traer la comida de Torreón- porque el pueblo estaba a la orilla de un pequeño desierto que en el mapa aparece como una laguna -pero es pura ilusión óptica-) así que de día, ¡qué calor! y de noche, ¡brrrrr! ¡qué frío!. Dios tuvo muy buena oportunidad de hablarme para seguir doblegando este corazón rebelde de antaño. Y ahí en la soledad de mi cama, entregué a mi bebé al Señor, pidiéndole que me concediera que fuera hombre y que pudiese realizar lo que con tanto anhelo, su padre y yo habíamos querido: ir a servirle llevando su Palabra a donde no era posible, algo que hicimos mientras hubo la oportunidad en Estación Symon.

Dios me concedió la vida de mi bebé y como ya estaba concertado su nombre desde que éramos novios, se llamaría Alejandro, en honor de Alejandro el Magno, por sus proezas y victorias, no por su vida sexual mal encaminada.
Al pasar lo años, y sintiéndome mal por la decisión que había tomado, le dije al Señor, que iba a hablar con mi hijo, y le iba a "liberar" del compromiso y que Alex decidiera lo que quisiera con su vida. Al hacerlo así, mi hijo, todo un adolescente, me escuchó pacientemente y me dijo: "gracias mamá, pero ahora soy yo el que quiere retomar este compromiso, quiero que sea algo entre el Señor y yo" y ahí oramos los dos de rodillas. Le pasé la estafeta a mi hijo en plena conciencia y voluntad de él.
Los años pasaron...

Alex siempre ha sido reconocido por los demás hermanos por su amor al Señor y por ese espíritu sensible ante la necesidad de las personas de tener a Cristo.
Nosotros como provenimos de los Hermanos de las Asambleas -los hermanos de Plymouth-, tenemos Ancianos al frente de nuestras congregaciones y él, habló con ellos para comunicarles su deseo de irse a servir al Señor, acompañando a un misionero (Marcus Reyes) que está junto con su esposa y sus tres hijos aprendiendo el náhuatl en la sierra por el área de la ciudad de Orizaba.

Alejandro y Los Reyes, están orando por la decisión final de dónde exactamente ir, porque la necesidad es muy grande, é incluso el hermano Marcus le dijo: "Alex, ¿te atreverías a que nos fuéramos a Chiapas? y mi hijo le contestó: " A donde el Señor mande, voy". Yo que estaba escuchando la conversación, pensé dentro de mí: "¡qué bueno que dejé que él hiciera hace años su propio compromiso con el Señor!.
Así que esa es la oración que hemos estado haciendo en estos meses: "que el Señor les muestre, a dónde deben ir: Seguir en la sierra, ó Chiapas". Así que mientras Alex termina su servicio social en Jalapa en el mes de diciembre, continuamos orando por él, pero ahora por una esposa, que tiene que reunir muchas cualidades: "amar a Dios sobre todas las cosas,no amar las cosas del mundo como ropa linda, casa preciosa, etc, y estar dispuesta a enfrentar situaciones de soledad." Creo que ya se dieron cuenta que parecemos papás, ja,ja,ja,ja.
Una cosa sí sé, y es que Dios proveerá ¡todo!
Ya sólo me resta decir algo: ¡feliz 26° cumpleaños hijo! :
" Jehová te pastoreará siempre, y en las sequías saciará tu alma, y dará vigor a tus huesos; y serás como huerto de riego, y como manantial de aguas, cuyas aguas nunca faltan! "
Isaías 58:11