viernes, 27 de febrero de 2009

Mi amiga judía

A mi esposo y a mí, siempre nos ha gustado recibir visitas en casa. La Biblia lo llama "hospedar". Y creo que quien no lo hace o practica, se pierde innumerables bendiciones. Lo que si hay que tener antes de practicar la hospitalidad, es saber dar y también saber llevar la carga una milla más.
¿Por qué escribo ésto?

Aprendimos de nuestros queridos hermanos Clingan, el amor a hospedar. Ya también nosotros fuimos como extranjeros y peregrinos, lejos de nuestra tierra y recibimos el amor y mano extendida de hermanos tan queridos como ellos, a más de un buen plato de sopa calientita ¡ah! ¡qué rico!.

Pero no todas las visitas que recibimos son ángeles para hospedar ¡uy, no!, ja,ja,ja,ja, pero aprendimos. Creo que esta lección aprendida, la dejaré para otro post, je,je.
Pero en este post, quiero platicar de nuestras últimas visitas, en las cuales recibimos a una familia especial.

Nuestros queridos hermanos Reyes (Marcus,Jennifer y sus tres queridos hijos, que ya me los adopté como nietos a falta de ellos, je,je) junto con mi hijo Alex, vinieron a pasar un fin de semana con nosotros. Aclaro que es con Marcus con quien Alejandro está subiendo a la sierra veracruzana. Marcus y Jenny vinieron de Tampa,Flo. (para traducción de la Biblia entre las personas de por allá de la sierra) y Alex, junto con otros muchachos -que ahorita ya son un grupo de 6 personas- están trabajando junto con ellos.

Al venir los Reyes y Alejandro, trajeron con nosotros a una familia que traía cuatro niños, todos ellos, preciosos niños. Y eran John y Vered McHaney, que al platicar con ella en mi champurreado y escaso inglés -porque ya está muy olvidado el aprendido hace años-, me entero que también ella hablaba hebreo y se lo estaba enseñando a sus hijos. Eso me pareció excelente y me trajo preguntas. ¡Ah! ¡soy muy preguntona!. Su esposo -John- es norteamericano y sólo habla su lengua natal.

Ella me dijo que nació en un pueblo cerca de Tel-Aviv, en Israel. Y al proseguir las preguntas de mi parte, me dijo que sus papis eran judíos, por lo tanto, dije yo...¡tú eres judía! Ja,ja,ja,ja, me saco un diez con esas deducciones, ja,ja,ja,ja.
¡Sí! me contestó, y me dió tanto gusto de tener en mi casa a una chica que a más de que es mi hermana en Cristo es nacida del pueblo que Dios escogió para llamarlo: "pueblo mío".¡Vaya que sí me dió muchísimo gusto! Sé por todas las peripecias que pasan en esta vida los judíos y entiendo las causas, bueno, según yo, pero eso se queda para otro post. ¡Uf! tengo acumulados ya varios posts. Espero pasar a la eternidad, platicando (echando "guara-guara") con mi Señor.

Precisamente antes de que ellos vinieran, estaba leyendo un libro que Alex me había dado en
su última visita a casa: "Cuentos judíos-latinoamericanos". Me llamó mucho la atención el título e inicié a leerlo, lo cual hacía con pausas. Ya no tengo el tiempo como antes para sentarme a leerlo de un tirón, ¡ay, no!. Casi puedo decir que casi ya no leo, ¡ay!.

Lo bueno es que mi Biblia ¡no me la pierdo!. Porque la leo de varias maneras: Primero, para escuchar la voz de Dios. Dos, para leerla sólo por el placer de leerla (sabe bien rico, leer la historia del rey David,a compañada de unos roles de canela, ¡hmmmm! Se emociona uno cuando dice:"Tú vienes a mí con espada y lanza y jabalina; mas yo vengo a ti en el nombre de Jehová de los ejércitos, el Dios de los escuadrones de Israel, a quien tú has provocado." ¡yúju!. Lo he leído infinidad de veces y todavía me emociona, conforta, enseña, etc,etc. Y tercero, para escudriñarla y buscar aprender algo más y preguntar, ¡pobre marido mío!, ja,ja,ja,ja. Yo le digo que eso le pasa por casarse con alguien que le gusta pensar, je,je.

Pues regresando con Vered, fueron unos días preciosos que nos pasamos. No fue mucho tiempo. Sólo dos días. Pero la volví a invitar a regresar a mi casa a visitarme cuando pueda. Que mi casa es su casa. Y le demostré cuán agradecida estaba con Dios, de haberle tenida a ella y a su familia con nosotros. Ella vive en Texas. ¡Obviamente que me estoy refiriendo a ella y toda su familia! Me dijo que le gustó mi ciudad, que era la primera vez que la visitaba. También me comentó las diferencias que había del lugar de donde ella vive allá en Texas, con mi Puerto. Me dijo que lo sentía muy tranquilo. Y bueno, pues sí lo es, sólo que no se les vaya a ocurrir salir a las dos o tres de la mañana caminando, porque los pueden asaltar ¡ay!, tal cual pasó hace dos días, que asaltaron a un muchacho y lo robaron, pero no nada más eso, sino que para poder robarle, lo hirieron y el pobre gritaba angustiado en la madrugada: "auxilio, alguien que me ayude". Creo que se murió el chico por las heridas causadas ¡sigh!.

Ásí que si Dios lo permite -no sé en cuánto tiempo- tendré de nuevo de visita a Vered con toda su familia. Y si alguien quiere saber qué escritores de sus países son judíos, ¡lean el libro que mencioné arriba!, impreso en Buenos Aires, Argentina. No cabe duda que Dios repartió muchísimos dones entre los que eligió como a su pueblo.

Gracias mis amados bloggeros por permitir compartirles mis vivencias y querencias.
El Altísimo -Dios mío, de Vered y de todo el que haya recibido a Cristo como Salvador- les continúe bendiciendo.

lunes, 23 de febrero de 2009

¡Hasta luego, don Mario!

Este es un post que no estaba previsto, pero ante la noticia recibida ya hace algunos días -¡gracias Guille!- en este día ventoso, con una ligera disminución en la temperatura y un ataque de sinusitis en mi persona, me instalo ante la lap-top matrimonial y coloco una taza de café calientito junto a mí, para acompañar mis recuerdos.
Nuestra vida siempre está llena de pequeñas vivencias que nos van formando hasta ser lo que somos hasta ahora. Y hay una persona que formó parte de ese proceso en mi vida y que fue ¡Don Mario Mulki!
Él, un lindo sirio-argentino. De hablar suave, pero con un poder en su boca cuando nos dirigía la palabra para comunicarnos la Palabra de Dios, ¡wow! Si había algo que había que componer en nosotros, de inmediato hacíamos caso de la voz de Dios hablando a nuestra vida a través de él.
Y qué no decir de su poder evangelista. Con decirles, que muchas veces hasta se me antojó volver a convertirme al escucharlo, ja,ja,ja, tal era su poder en el Señor al hablar.
Recuerdo no tener ni siquiera un año de haber aceptado a Cristo como Salvador, cuando hubo la oportunidad de asistir a un campamento.Yo ya estaba en México,D.F. la capital. Este sería mi primer campamento. Tenía 16 años. ¡Sigh!(suspiro) ¡Cuánta juventud tenía! E iba ansiosa por conocer más del Señor. Mi vida estaba tan sensible a la voz de mi Amado, que quería saber más y más de Él. Entonces el orador de ese campamento de Abril ¡que venía por primera vez a México! era un argentino muy joven.
Aclaro que no era la primera vez que él predicaba, porque desde que dejó a Cristo que morara en su corazón, desde los 16 años, él se dedicó de lleno a hablar de nuestro Señor. Sino que era la primera vez para él en México en un campamento, y era mi primera vez de asistencia a un lugar así.
Recuerdo tan claramente como si hubiese sido hace rato, cuando le escuché por primera vez. Su voz era tan suave y tan dulce, que todos los jóvenes ¡en completo silencio!. ¿Qué influjo ejercía sobre nosotros? ¡no lo sé! pero hasta los más bulliciosos, guardaron silencio para escucharlo.
Su porte de él era...¡ay! ¡cómo describir a mi querido hermano! No vestía lujos, pero tenía "algo" que jalaba nuestros oídos, vista, ¡todo!
Creo que todos hemos tenido la presencia de algún hermano así junto a nosotros. ¡Cuánta responsabilidad tenemos ahora! Es a nosotros a quienes se queda el proseguir. Espero hacerlo bien.
Me quedé con tantas preguntas en mí para hacerle a mi querido hermano.

Recuerdo todavía escuchar su voz cuando nos consolaba como pareja al enterarse de nuestro accidente. Sabíamos que algunos hermanos habían sido hirientes, ya saben, que en seguida piensan: "algún pecado tenías", ja,ja,ja,ja, ¡ah, qué hermanitos!,buenos representantes de los amigos de Job, pero, bueno, hay de todo en la viña del Señor. Pero este precioso hermano trajo consuelo a nuestra vida. Puso aceite en nuestras heridas, no causadas por el accidente, sino por la lengua de los hermanos, ja,ja,ja. ¡Pero cuánto aprendimos! Aún de lo negativo se aprende. No hay que vivir enojados en contra de algunos hermanos.También a perdonar se aprende, no es algo que sea innato en nosotros. Eso hay que dejarlo al Señor. Tampoco vivir resentido ni amargado. El Señor trae beneficio a nuestra vida y a la de los demás.
Me cuesta decir ¡hasta luego don Mario! las lágrimas asoman a mis ojos, pero sé que el Señor me dio el privilegio de escucharle y compartir con él y su querida esposa su última estancia con nosotros. Nadie lo sabía. Por eso debemos de vivir como si siempre fuera esa nuestra última vez. Por eso, al escribir este post, lo reviso, no para pasar a la posteridad ni que digan: "ella sí sabía escribir" ¡para nada! Sino que reviso para que no halla ninguna palabra que hiera a ninguno de los que me leen. Edificación no se combina con mentira. El que diga la verdad no quiere decir que voy a edificar. ¡Arte tan grande el de edificar! pero que tenemos que aprender a dominar todos los que nos llamamos hijos de Dios.
"Ninguna palabra corrompida (inútil, sin sentido, grosera, hiriente) salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes." Efesios 4:29
¡Cosa más dura chica!, ja,ja,ja, soné muy jarocha, ja,ja,ja.
Besitos a Ellen y a toda su apreciable y querida familia.
¡Hasta luego don Mario!

miércoles, 18 de febrero de 2009

Veinticinco cosas que no saben de mí.

1.- No siempre fui tan dicharachera como lo soy ahora. Nací así, pero las vueltas de la vida me hicieron una muchacha callada.

2.- Siempre que hablo, tengo que mover las manos. Mi líder juvenil, decía que si me amarraban las manos, ¡yo no podía hablar!, ja,ja,ja.


3.- Mi padre físico, se llamó Luis. Mi padre espiritual se llamó Luis y el hermano que me bautizó, se llamó Luis. ¡Wow! ¡qué coincidencias!


4.- No me gusta decir quién es mi amiga íntima, o como dicen los americanos: "my best friend". Sólo ella y yo lo sabemos y ella está de acuerdo conmigo.


5.- Si creo en algo, lucho por eso, aunque tenga que entregar mi vida por esa causa.
6.- Las gentes más lindas, ¡PRECIOSAS! diría yo, que he conocido en toda mi vida (y miren que ya casi tengo los 54 años encima), fueron unos extranjeros que miramos en el boulevard de Veracruz, y al preguntarles mi prima de dónde eran, dijeron que eran judíos. Recuerdo que eso se me quedó tan grabado, y yo no conocía absolutamente nada de la Biblia (era una niña menor de 11 años). Ahora lo traigo a la mente, cuando leo en la Biblia acerca de Sara, Raquel ¡wow! ¡qué mujeres tan preciosas habrán sido!

7.- Me cuesta mucho resumir. Ja,ja,ja,ja, creo que ya se nota eso, je,je.

8.- Me molesta mucho las personas que dicen que siguen y aman al Señor y buscan sus propios gustos y caprichos satisfacer.

9.- Con todo lo que he visto, me cuesta mucho trabajo confiar. Y sobre todo que me vengan a pedir dinero, ¡nanays! ¡no les doy nada! Bueno, al fin y al cabo que no tengo, ja,ja,ja,ja.

10.- Como de todo,excepto chile, pero si estoy en casa ajena ¡me lo como!. Duermo en donde sea, y a nada le hago el "fuchi", ni le veo lo feo. (fuchi= que no es del agrado)

11.- De los 22 años que tengo manejando, sólo he tenido un accidente que no fue mi culpa. Un trailer me dio el pase y yo pasé medio desconfiada (¡uy! eso fue lo que me salvó de algo peor) porque según el conductor del trailer, yo tenía el pase libre, y resultó que venía otro automóvil por el otro lado y alcancé a frenar, por lo tanto el golpe fue mínimo.
¿Adivinen?, ¡el veredicto estuvo a mi favor! Siempre oro para que el Señor me libre de atropellar a alguien ¡ay! ¡qué dolor tan grande!

12.- Y hablando de eso...Gracias a Dios, Él me proveyó de buenos reflejos y todavía los conservo a mi edad.

13.- Siempre fui considerada una "buena niña", que hasta yo me lo creí, y luego no podía aceptar a Cristo porque me consideraba sin pecado ¡ay! y más ¡ay!

14.- Sólo en una ocasión, me dieron una multa de tránsito ¡por exceso de velocidad! Mi velocidad real era de 45 kph ¡uy!, ja,ja,ja,ja. El tránsito que me la dió, fue el hazmerreir de todo el lugar a donde fui a pagar inmediatamente mi multa. Lo que sucede es que quería una "mordida", ja,ja,ja,ja. (mordida= dar dinero para evitar o realizar cierta cosas)

15.- La canción que me gusta es: "El día que me quieras" de Carlos Gardel, y el Himno: "El Espíritu Santo en Jesús nos unió". ¡Adivinaron!, ese es el himno de nosotros los García.

16.- Mi esposo y yo tenemos 35 años de conocernos ¡y todavía tenemos mucho por hablar! Por eso, no le pusimos radio, estéreo, ni nada de esas monadas a nuestro carrito, porque nos gusta viajar y platicar, platicar y más platicar, y al llegar a casa, a platicar de las incidencias del viaje, je,je.
17.- No soy muy dada a hablar por teléfono. Prefiero platicar "cara a cara". Todos en la familia García Fernández, le hemos salido baratos en ese aspecto a mi esposo que paga la tarifa mínima.

18.- Con cada hijo, me creció el pie medio número. Qué bueno que sólo tuve 4 hijos, ja,ja,ja.

19.- NO ME GUSTA LA COCINA. Aunque eso no quiera decir que no sé guisar. Es más, tengo un diploma de un Curso de Preparación y preservación de alimentos. ¡Ugh! me leí muy fantoche.

20.- Eso de que al hombre se le conquista por el estómago, en mi caso, fue una mentira. Mi esposo se enamoró más de mí, después de probar una sopa de fideo con bolitas de masa ¡que nunca se cocieron! -el énfasis es de él- unos frijoles que se me habían agriado y no supe preparar bien (se me olvidaron los consejos de mi mami), ja,ja,ja,ja. Mi suegra fue una excelente cocinera y se le hacía extraño que él añorara mi "sazón" y no el de ella, je,je.

21.- Los compañeros de la universidad, decían que yo tenía "embrujado" a mi esposo, ja,ja,ja,ja. En ese tiempo, sólo era mi amigo y yo era cristiana ¿se imaginan?.

22.- Nunca llamé la atención del sexo opuesto al mío con sólo entrar a un lugar. Después de que platicaban conmigo ¡zaz! ¡hasta entonces caían!, ja,ja,ja,ja. ¡Pero yo nunca buscaba eso! ¡Uf! qué pomposa me leí, ¡augh! Aunque mi esposo dice que con sólo verme ¡zaz! ¡se enamoró de mí! ¡wow! ¡me emociono! porque yo nunca causé esos desastres, je,je.

23.- Soy una despistada empedernida.

24.- Cuando manejo, me gusta ver todo bien claro, por eso no me gusta manejar de noche. Si me siento mal, evito manejar.
25.- Jamás tuve problemas de obesidad. Siempre fui delgada. Creo que debiera decir: "el peso correcto o ideal". Estoy ahora con sobrepeso al llegar a la menopausia. Ni modo, esperaré a que se me pase, ja,ja,ja,ja, porque como nunca tuve impedimentos para comer, pues me cuesta trabajo ponerle impedimentos a mi boquita, je,je.

Me despido ya. Les envío a todos un fuerte abrazo fraternal y a las preciosas damas que me visitan, les envío un besito, aprovechando que ya tenemos el record guiness, ja,ja,ja,ja.


sábado, 14 de febrero de 2009

Un pastel especial

¡Por fin está saliendo del horno! ¡Wow! Nunca me imaginé que un pastel me costara tanto trabajo. Lo que sucedió fue que a pedido de mi maestra bonita, yo quise complacerla haciéndole el pastel, pero busqué y busqué ¡y nada en internet! También busqué en las diferentes pastelerías por acá en mi terruño y por lo visto ¡sí que es un pedido muy especial!. Y ante la imposibilidad de mandarlo a hacer así, porque México, al igual que todos los países del mundo -unos más y otros menos- pero estamos en crisis, me puse a pensar de qué manera sacar este pastel del horno y me dije: ¡zaz! para el día del amor y la amistad, hay pasteles por todos lados, así que le pediré a mi asesora de computación que es buena dibujando, me haga el pedido.

Resultó que no pude entrar al blog de mi querida maestra bonita pero la vida me enseñó a buscarle por donde entrar, je,je, y pues me metí por un hoyito, ja,ja,ja,ja, para verificar que mi maestra bonita que ha estado bastante mal, pudiese recibir el "pít, pít" de que ya está su pastel.
Y aprovecho para varias cosas :
Primeramente, -por que ese es el objetivo primoridal de este post- felicitarla a ella por que me enteré por el facebook que cumplió años el 29 de Enero.
Así que todos formaditos, tal cual ya saben mis amados bloggeros que visitan mi manantial, que todos juntos le decimos a la maestra bonita:
¡FELICIDADES!
Sé que ella lo agradece porque ya ha tenido sus abrazos y besos en el facebook.
Y pues ya que andamos en esto, después de que le den su abrazo y felicitaciones a la maestra bonita, también se dan abrazos y besos entre uds. por ser hoy el día del amor y la amistad.
Sinceramente les digo, que yo aprovecho todos los días o cuando el internet me deja, pasar a verlos y felicitarlos o animarlos según dé el caso, pero, OK. Sé que a muchos de ustedes les gustan las pachangas, ja,ja,ja, por eso vienen acá a celebrar a cada rato, así que aprovecharemos todos los momentos para poder estrechar los lazos de amistad y compañerismo.
¡Ups, se me olvidaba!, déjen a nuestro amigo Peregrino a que tome el inicio de la fila, para que junto con su Davicito y su preciosa esposa, sean los invitados principales de esta fiesta cumpleañera, bueno, ya saben que todos los niños tienen sus caprichitos, je,je, y mi querida maestra bonita, eso quiere.
Les agradezco a todos al haber venido a la fiesta, y espero también que les guste el pastel, ¡que es de chocolate! ¡hmmmmmm! ¡me encanta el chocolate!
Felicidades a todos en este precioso día y en especial, le deseamos a la preciosa maestra bonita, que siga adelante a pesar de tantas situaciones difíciles que ha encontrado.
Besitos para todos.

martes, 3 de febrero de 2009

Mis párvulos


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Después de tener fiesta de cumpleaños, ahora quiero presentarles a mis niños de la clase de párvulos de la Escuela Dominical de la congregación a la que voy.

Estos niños ¡me rejuvenecen!, je,je. Me siento tan agradecida de tener la oportunidad de poder enseñarles las cosas del Señor. Creo que este es un gran privilegio que Dios me concede de poder sembrar en estos tiernos corazones su Palabra. Sé que algún día, el Espíritu Santo, traerá a sus mentes, estos textos aprendidos que se encuentran en el evangelio según San Juan, ya sea que se encuentren en conflictos personales, o desanimados, o en situaciones difíciles de toda índole, Dios hablará a sus vidas a través de su Palabra memorizada. He leído tantas historias reales de personajes que habiendo conocido de Cristo en su clase de párvulos, después por causas X, han perdido el contacto, pero cuando son grandes, al tocar fondo en su conflicto, el Espíritu Santo les trae a la memoria lo aprendido hace larguísimos años. ¡Qué estupenda ocasión! de ser partícipes en la obra del Señor. Qué enorme privilegio, pero qué hermosa y grande responsabilidad, porque ellos siempre me mirarán como su maestra y yo, seré la responsable de sus vidas. Y como yo digo siempre: "fuiste mi alumno una vez, siempre lo serás, porque aunque estés grande, oraré por tí y miraré y vigilaré que no crezcas chueco". Y como el canto que aprendimos, este es mi deseo, que mi pequeña luz ¡siempre brille en cualquier lugar!